Es muy común que un creativo publicitario diga “mi comercial” o “mi aviso”, adjudicándose la propiedad de una pieza publicitaria e ignorando olímpicamente que ese trabajo que reclama como “suyo” tiene varios autores y está bien, el creativo es uno, pero sin el concurso de muchas personas, el asunto no sería posible.

“Pero la idea es mía” tal vez retruque y está bien, pero en la materialización de esa idea, participan otros y sin ellos, la idea se quedaría en eso, en idea, o tal vez en una formulación escrita y guardada en la memoria de un computador.

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Un comercial de tele o de radio, no es nada más que un texto, si es que no hay involucrados productores, iluminadores, camarógrafos, sonidistas, fotógrafos, maquilladores, vestuaristas, escenógrafos, locutores, músicos y esos humildes “muevecosas” imprescindibles, que son los asistentes. Estoy seguro que me olvido de mucho, porque inclusive el transporte cuenta.

Un batallón de personas de diferentes especialidades, profesiones y oficios están detrás de cada realización publicitaria, por sencilla que parezca y es que la publicidad es un trabajo colectivo, donde por desgracia hay muchos “egos” que consideran como “propio” lo hecho…

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Es verdad que el creativo publicitario tiene parte importante, pero una “parte” no es el “todo” y lo que importa, lo que cuenta, es el producto final. Sé que con esto me voy a ganar malas miradas, de pronto algún insulto y muchas meneadas de cabeza, pero en todo el tiempo que he trabajado en publicidad, como creativo, lo he podido hacer por el concurso de muchas otras personas que han corregido, dibujado, puesto música y tanto más, a eso que una vez acabado, me ha parecido –y es- algo maravilloso.

Trabajar en equipo permite que los sueños se conviertan en realidad y que unas líneas escritas o un dibujo –un boceto, vamos- tomen forma, se muevan, tengan voz, música y “sean”, “existan”. Una playa, lo es, porque hay muchos granos de arena y cada uno tiene la misma importancia…

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Manolo Echegaray

Dice que le gustaba dibujar, pero se inició en la publicidad como redactor creativo. Al lado de su escritorio tenía un diccionario, siempre a su alcance para guiarlo en la búsqueda de las palabras adecuadas para crear un mensaje potente, así empezó Manolo Echegaray Gómez de la Torre en la industria. Comunicador con especialidad en publicidad, Manolo dio los primeros pasos de su carrera en el mundo publicitario en 1969 como redactor en McCann Erickson Lima. Con más de 50 años de experiencia, le ha tocado ver al fax y el télex caer, contempló además la llegada de las primeras computadoras y la forma vertiginosa en la que el teléfono móvil llevó para imponerse. En todos estos años Manolo ha ocupado varios cargos como creativo y director creativo en agencias como JWT Lima, McCann-Colombia, Kunacc Gestiones de Marketing, Interandina, Cosmos y otras. Además, Manolo ha sido director, socio, gerente y director Creativo de ARE Publicidad y ALEPH Comunicaciones. Es su vida profesional, también ha buscado compartir sus conocimientos, creando en 1985 el curso de Creatividad Publicitaria en el IPP, en donde enseñó por 30 años. Asimismo, ha sido profesor en ocho universidades y centros de educación superior en Perú, así como de uno en Bolivia.