La idea es que la compañía tenga un nombre diferente y Facebook se mantenga como el de su aplicación principal

Mark Zuckerberg estaría evaluando cambiar el nombre de Facebook como parte de una estrategia para calmar la crisis reputacional que la envuelve. La compañía en los últimos días ha sido perseguida por los escándalos y se ha ganado cada vez más detractores.

Facebook a inicios de octubre sufrió un apagón de unas seis horas. Sumándose al dolor de cabeza que ha sido para la empresa la filtración de unos estudios que mostraban que la compañía conocía cuán dañinos para la salud mentad de los jóvenes podrían resultar algunos de sus sitios, entre ellos Instagram, y no tomó ninguna acción.

Estos señalamientos han sido, quizá los más fuertes de este año y fueron hechos ante el Senado estadounidense por Frances Haugen, extrabajadora de la empresa. La denunciante aseveró que la plataforma anteponía las ganancias a la seguridad de sus usuarios.

Haugen señaló los riesgos de que las plataformas del gigante de las redes sociales estén alimentando la división política y la autoinsatisfacción, que es particularmente peligrosa para los jóvenes.

Los documentos filtrados por Haugen, que sustentaron una serie de historias mordaces del Wall Street Journal, han alimentado una de las crisis más graves de Facebook hasta la fecha.

En medio de la polémica Facebook ve en un cambio de nombre un salvavidas. Fuentes bajo anonimato citadas por The Verge aseveraron que la idea es que la compañía tenga un nombre diferente y Facebook se mantenga como el de su aplicación principal, como un producto más al mismo nivel que Instagram, Oculus o WhatsApp

De acuerdo al medio el anuncio se haría en la próxima edición de la conferencia anual Connect de marca, pauta para el 28 de octubre. Así mismo destaca que el cambio también tendría como objetivo la nueva apuesta de la compañía: el metaverso, un concepto basado en la realidad virtual como próximo gran ecosistema.

El cambio sin duda podría aliviar la presión que pesa sobre la marca. Así la gigante de las redes sociales dejaría claro que no es solo un conjunto de plataformas sociales, reduciendo, además, la exposición que la marca ha tenido.

Sin ir muy lejos el gobierno estadounidense anunció el martes 19 de octubre un acuerdo extrajudicial con Facebook, en el que se determina que la empresa deberá pagar unos 14,25 millones de dólares por discriminar a candidatos estadounidenses.

El Departamento de Justicia detalló que la empresa estuvo rechazando de manera sistemática a los ciudadanos estadounidenses para sus ofertas de trabajo, y en su lugar optaba por considerar únicamente para esos puestos de trabajo a personas extranjeras que necesitasen visado para trabajar en el país norteamericano.

En retrospectiva

En junio, por ejemplo, la Comisión Europea (CE) inició una investigación antimonopolio para evaluar si la compañía estadounidense violó las normas de competencia de la UE al utilizar datos publicitarios de anunciantes, a fin de competir con ellos en mercados como el de los anuncios clasificados.

Estas son algunas de las polémicas y no siempre Facebook ha respondido de la mejor manera. Es preciso recordar entonces que en marzo del 2018 en una entrevista a CNN, Zuckerberg reconoció que su empresa cometió errores y debería haber respondido de manera más sólida para proteger los datos de los usuarios.

Unos meses más tarde, noviembre, The New York Times publicó una investigación sobre las tácticas agresivas de gestión de crisis de la empresa. En ese momento para hacer frente a la controversia sobre el supuesto uso de la plataforma por parte de Rusia para inmiscuirse en las elecciones de 2016.

El medio norteamericano develó que Facebook en ese momento contrató a una empresa de investigación de nombre Definers Public Affairs que participó en campañas contra los críticos de Facebook en la que se habría alentado a periodistas a investigar los posibles vínculos entre un grupo anti-Facebook y el multimillonario liberal George Soros.

Y si se recuerdan años anteriores, específicamente a 2013, llega a la memoria otro de los escándalos más importantes, cuando Edward Snowden publica documentos sobre el programa Prism de la NSA en los que se afirmó que que la NSA monitoreaba a los usuarios de la red social.No obstante Zuckerberg negó que Facebook haya cooperado.