La nueva campaña OOH de la compañía reemplaza los guiones de la rutina diaria por barras de KitKat, convirtiendo símbolos cotidianos en recordatorios sutiles de pausa y descanso.
De la mano de la agencia Courage, KitKat encontró una manera ingeniosa de convertir un símbolo cotidiano en un recordatorio para tomarse un respiro: el guión. La campaña reemplaza los guiones que aparecen en números y texto con barras de la marca transformando estos elementos familiares en señales sutiles de pausa y descanso.
Basándose en el icónico slogan de la marca, «Have a break, take a KitKat», la iniciativa reinventa líneas de productos cotidianos como 9–5, YYZ–JFK y otras combinaciones reconocibles, reemplazando el guión por una barra de chocolate. Así, un símbolo que las personas ven innumerables veces al día se convierte en un recordatorio visual de tomar un descanso.
El poder de la identidad de marca
Durante décadas, la marca ha sido sinónimo de descansos. Por lo que, al convertir el guión cotidiano en una barra KitKat, la campaña se inspira en esa identidad de una manera que se siente inconfundiblemente propia de la marca y con una nueva expresión.

El enfoque creativo también refleja el valor de comprender profundamente el comportamiento del público. Hoy, los consumidores se conectan mejor con mensajes de marca que parecen naturales y relevantes, no forzados. En lugar de interrumpir a las personas con un recordatorio, la campaña se integra con momentos que ya viven, insertando la marca de forma orgánica en los ritmos de la vida moderna.
Para Nestlé Canadá, esta iniciativa muestra cómo una de sus marcas más reconocidas continúa evolucionando sin perder su esencia. «Esta campaña encuentra una forma innovadora de expresar algo que la gente ya conoce y ama de KitKat, a la vez que demuestra que la marca sigue entendiendo cómo vive, se mueve y se desconecta la gente hoy en día», afirmó Tracey Cooke, directora de marketing de Nestlé Canadá.

La ejecución en medios y espacios urbanos
La campaña se despliega en plataformas de publicidad exterior (OOH), digitales, sociales y de streaming, incluyendo Netflix, situando la barra de KitKat en contextos donde las personas se mueven entre actividades: desplazamientos, deportes y entretenimiento. Cada ejecución refuerza la misma idea: el descanso ya está presente y solo hay que reconocerlo.

Con esta estrategia, KitKat convierte lo cotidiano en algo memorable, usando un símbolo que todos reconocen para reforzar su mensaje clásico y su identidad visual de manera innovadora. La barra de chocolate no solo aparece como producto, sino como un recordatorio de pausa en la vida diaria, consolidando su lugar como una marca que entiende los ritmos modernos de sus consumidores.







