La marca peruana convirtió su emblemático balón de 10 kg en una obra de arte intervenida por uno de los máximos exponentes del arte popular peruano. La pieza reúne símbolos de las tres regiones del país y es el centro de su aniversario.
Durante 65 años, el balón de Limagas ha pasado de mano en mano por cocinas, negocios y comunidades de todo el país. Para celebrar ese recorrido, la marca convocó al artista Elliot Túpac, quien transformó su balón en una obra de arte pintada completamente a mano.
La pieza integra en una sola superficie elementos de la costa, la sierra y la selva, y es el eje de “65 años uniendo al Perú con Buena Energía”, el concepto con el que Limagas celebra su aniversario. Más que intervenir un objeto cotidiano, la obra transforma el emblemático balón de 10 kg en un símbolo del recorrido que la marca ha realizado por el país durante más de seis décadas, conectando hogares, negocios y comunidades de las tres regiones del Perú.

Un balón que recorre el país
La elección del soporte no fue casual. El balón es el símbolo más representativo de Limagas y uno de los pocos objetos presentes por igual en una cocina limeña, un restaurante en Arequipa o un hogar en la Amazonía. Precisamente por ese alcance y cercanía, Elliot Túpac lo convirtió en el lienzo ideal para representar aquello que une a los peruanos más allá de la geografía: una historia compartida, identidad y Buena Energía.
“Durante 65 años, nuestro balón ha llegado a hogares y negocios de la costa, la sierra y la selva. Con esta obra quisimos rendirle homenaje a ese recorrido y a todos los peruanos que lo han hecho posible, porque más allá de las distancias, hay algo que nos une: la Buena Energía”, señaló Ignacio Scheneider, gerente general de Limagas.
Costa, sierra y selva en una sola obra
Al centro de la pieza, Elliot Túpac plasmó la frase «La Buena Energía», concepto que guía toda la composición y representa el propósito de acercar energía a millones de hogares peruanos. A partir de ella, el artista construyó un recorrido visual por las tres regiones del país: las olas del mar evocan la costa; los cerros, el cóndor, la llama y la herencia ancestral representan la sierra; mientras que la exuberante vegetación y el guacamayo simbolizan la selva.

Los elementos se encuentran conectados por una serie de líneas y curvas que recorren todo el balón, reflejando la idea de un Perú unido a través de su diversidad. Para Elliot Túpac, la intervención busca representar cómo una misma energía conecta territorios, culturas e historias que, aunque distintas, forman parte de una identidad común.
«Quise que el balón contara una historia sobre el Perú. Que al verlo se reconocieran nuestras regiones, nuestra cultura y esa conexión que existe entre todas ellas. Por eso ‘La Buena Energía’ no es solo una frase, sino una manera de expresar aquello que nos une», señaló Elliot Túpac.
Elliot Túpac y la gráfica popular peruana
Túpac es uno de los nombres más reconocidos de la gráfica popular del Perú. Su trabajo, heredero de la tradición de los carteles chicha, ha llevado el lenguaje visual de las calles peruanas a murales, galerías y colaboraciones con marcas dentro y fuera del país. Con más de 20 años de trayectoria, es considerado la figura central del resurgimiento del arte chicha. Heredero del taller de carteles de su padre, uno de los pioneros de esta gráfica, ha llevado su obra a Chile, Estados Unidos y Reino Unido, y ha colaborado con marcas como Google, Puma y Lollapalooza.
Para Limagas, su estilo era la forma natural de contar una historia de peruanidad e identidad cultural.
“Buscábamos un artista capaz de contar, con un lenguaje propio, lo que nos une como peruanos. Elliot ha llevado el arte peruano a murales y galerías de todo el mundo sin perder sus raíces. Esa mirada, orgullosa de nuestra identidad, es la misma con la que Limagas ha acompañado a las familias peruanas durante 65 años”, afirmó Aitana Bárcena, jefa de marketing de Limagas.
Arte peruano para celebrar un aniversario
Con esta colaboración, Limagas apuesta por el arte peruano para celebrar su trayectoria, más allá de un mensaje institucional. La obra convierte el emblemático balón de 10 kg, presente desde hace 65 años en millones de hogares, en un símbolo de la unión del Perú y abre la conversación sobre el rol que pueden desempeñar las marcas en la puesta en valor de la cultura y la identidad peruana.
Elliot Túpac pintó la obra frente a los colaboradores de una planta de Limagas, quienes cada día preparan los balones antes de que inicien su recorrido de familia en familia y de ciudad en ciudad. Una forma de recordar que, después de 65 años, la Buena Energía sigue conectando historias, personas y comunidades en cada rincón del Perú.
*Contenido patrocinado









