La iniciativa de Por Un Perú Sin Cáncer se basa en un estudio de su Observatorio Oncológico, según el cual el 69,5 % de las mujeres encuestadas atendidas en el sistema público reportó demoras para iniciar su tratamiento.
Por Un Perú Sin Cáncer presentó en octubre de 2026 una campaña que aborda las dificultades que pueden atravesar las mujeres con cáncer de mama durante su atención médica. La propuesta, titulada «La Otra Lucha», desplaza el foco del diagnóstico hacia los obstáculos que aparecen durante el acceso a los servicios de salud.
La iniciativa parte de una problemática recogida por el Observatorio Oncológico de la organización y utiliza un caso personal para llevarla a la comunicación audiovisual. Su planteamiento busca poner en discusión las esperas, los procedimientos administrativos y las dificultades que pueden retrasar el inicio de un tratamiento.
«La Otra Lucha» aborda las barreras de acceso al tratamiento del cáncer de mama
La campaña toma como punto de partida los resultados de La Ruta de la Paciente con Cáncer de Mama, un estudio impulsado por el Observatorio Oncológico de la asociación que recopiló las experiencias de 612 mujeres. Según los datos difundidos por la organización, el 69,5 % de las encuestadas que recibieron atención en el sistema público reportó demoras para comenzar su tratamiento.
Esta cifra constituye uno de los ejes de «La Otra Lucha», que plantea una mirada sobre las dificultades que pueden acompañar el recorrido de las pacientes después de recibir un diagnóstico. La propuesta pone atención en las barreras que surgen durante el proceso de atención y que, de acuerdo con la organización, no suelen ocupar un lugar central en las conversaciones sobre la enfermedad.
El spot también presenta la experiencia de Karin Pardo, paciente con cáncer de mama que lleva cerca de dos años a la espera de respuestas sobre el acceso a un tratamiento indicado para su caso.
A través de este relato, la organización dirige la atención hacia una dimensión del cáncer de mama que va más allá de la enfermedad: las dificultades para acceder a la atención requerida. Así, la campaña propone reconocer que el recorrido de una paciente puede incluir esperas y trámites que se suman al proceso de afrontar el diagnóstico.









