La marca de tequila instaló en Colombia una valla publicitaria que apunta hacia el cielo para rendir homenaje a los seres queridos fallecidos por el Día de Muertos.
Una valla publicitaria normalmente está diseñada para llamar la atención de quienes transitan por las calles. Sin embargo, Don Julio decidió cambiar su orientación para dirigirla hacia el cielo, en una acción que busca recordar a las personas que ya no están, pero cuyo recuerdo permanece entre sus familiares y amigos.
La iniciativa, desarrollada por el equipo de Diageo en Colombia con motivo del Día de Muertos, utiliza un elemento habitual de la publicidad exterior para transmitir un mensaje emotivo. En lugar de presentar únicamente un anuncio de producto, la marca aprovecha la posición de la estructura para construir un homenaje visual.
¿Cómo es la valla de Don Julio que apunta hacia el cielo?
La instalación conserva el formato rectangular de una valla publicitaria, pero su orientación hacia arriba cambia la manera en que se interpreta el anuncio. La idea es que el mensaje no solo sea observado por las personas que pasan cerca, sino que simbólicamente también esté dirigido a quienes son recordados durante esta celebración.
Sobre un fondo blanco aparece el logotipo de Don Julio, acompañado de flores anaranjadas de cempasúchil, uno de los símbolos más reconocibles del Día de Muertos. El diseño utiliza una composición sencilla, con las flores distribuidas principalmente en el extremo derecho de la pieza y un texto que ocupa la parte izquierda.
«El amor nunca muere. Por eso, cada Día de Muertos, esperamos que vuelvan desde el cielo», señala el anuncio. La frase conecta directamente con la orientación de la valla y le da sentido a la intervención: el cielo deja de ser únicamente el fondo de la instalación y se convierte en parte del mensaje publicitario.
Don Julio utiliza la publicidad exterior para rendir homenaje en el Día de Muertos
La acción se relaciona con el significado del Día de Muertos, una tradición mexicana en la que las familias recuerdan a sus seres queridos fallecidos mediante ofrendas, flores y otros elementos simbólicos. En ese contexto, el cempasúchil representa el camino que, según la tradición, guía a las almas durante su regreso al mundo de los vivos.
La iniciativa también guarda relación con «El Puente Eterno», el concepto que Don Julio desarrolla durante 2026 para representar los vínculos que permanecen más allá de la muerte. A través de distintas experiencias y piezas visuales, la marca utiliza símbolos de la celebración mexicana para abordar temas como la memoria, el afecto y el reencuentro.
Desde el marketing, la propuesta demuestra cómo una modificación física puede cambiar el significado de un soporte publicitario tradicional. Don Julio no necesita transformar la valla en una instalación tecnológica ni recurrir a un mensaje extenso: basta con alterar su orientación para que el formato dialogue con la frase que presenta. De esta manera, la publicidad exterior se convierte en un homenaje que invita a mirar hacia arriba y recordar a quienes siguen presentes en la memoria.







