La polémica campaña lanzada por el Centro de Crisis por Violación de Dublín buscaba promover el respeto por los límites personales; sin embargo, autoridades del Gobierno de Irlanda calificaron el video como “inapropiado” y defendieron la importancia de los vínculos afectivos entre abuelos y nietos.
El spot del Centro de Crisis por Violación de Dublín mostraba a unos abuelos que llegaban a visitar a sus nietos y los abrazaban de manera afectuosa, mientras uno de ellos se veía notablemente incómoda. El mensaje planteaba que no todas las personas desean recibir un abrazo, incluso cuando proviene de alguien cercano.
La campaña se volvió luego de que múltiples autoridades del Gobierno de Irlanda se pronunciaran al respecto. Tras la controversia, la organización retiró el video oficial y anunció que revisaría si el contenido estaba consiguiendo el efecto positivo que buscaba.
La controversia detrás de la campaña sobre consentimiento
El video formaba parte de We-Consent, una campaña del Centro de Crisis por Violación de Dublín (DRCC), organización que brinda apoyo a víctimas y sobrevivientes de violencia sexual. La iniciativa buscaba fomentar la comprensión del consentimiento y el respeto por los límites personales desde edades tempranas.
🇮🇪 | El gobierno de Irlanda lanza un anuncio que desaconseja a los abuelos abrazar a sus nietos sin consentimiento. https://t.co/d6Pa6tnwsK
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) October 22, 2026
Según explicó el centro, el spot se desarrolló a partir de experiencias compartidas durante más de 20 talleres sobre consentimiento con personas jóvenes y adultas. La organización señaló que las situaciones representadas surgieron durante esas conversaciones y pretendían promover el diálogo sobre los límites individuales.
Sin embargo, el anuncio recibió críticas en redes sociales por su representación de los vínculos entre abuelos y nietos. Ante la reacción pública, el DRCC retiró el video y anunció que revisaría su contenido.

El Gobierno de Irlanda cuestionó el mensaje
El ministro de Justicia de Irlanda, Jim O’Callaghan, calificó el anuncio como «inapropiado y denigrante» para los abuelos. Además, cuestionó que la pieza contribuyera a promover el consentimiento y aclaró que el contenido no representaba la postura oficial del Gobierno. Y es que se trata de una ONG subvencionada por el Estado.

Por su parte, la ministra de Salud, Jennifer Carroll MacNeill, rechazó el enfoque del video y destacó la importancia de los abuelos en la vida familiar. La controversia también puso de relieve que, aunque el programa recibía apoyo de organismos estatales, los videos no formaban parte de una campaña publicitaria gubernamental.
Tras retirar las piezas, el DRCC indicó que buscaba evitar que la polémica desviara la atención de su labor de prevención y apoyo a víctimas de violencia sexual. El caso abrió un debate sobre cómo comunicar la importancia del consentimiento y el respeto por los límites personales sin que el mensaje sea interpretado como un cuestionamiento general a las muestras de afecto familiares.









