La instalación, ubicada en Sídney, utiliza corazones de hormigón pulido para representar frases que suelen emplearse para justificar el abuso y responsabilizar a las víctimas de violencia.
Australia actualmente atraviesa una fuerte problemática que posiblemente su población ignore o no se detiene a ver. En promedio, una mujer es asesinada cada semana por su pareja o ex pareja, lo que ha motivado a dos artistas a crear una obra que aborda de forma peculiar esta realidad para despertar conciencia.
Bajo el nombre de «Sweethearts», la instalación se compone de más de cincuenta esculturas de hormigón pulido con forma de corazón que, aunque aparentan comunicar un mensaje relacionado al romance o el amor, realmente contienen frases bastante crudas con las que suele justificarse el abuso y la violencia.
“Sweethearts” presenta un singular engaño visual para despertar conciencia
Es decir, la propuesta fue diseñada para generar un engaño visual que llame la atención. Cada corazón tiene un aspecto muy parecido a los conocidos candy hearts que se ven en San Valentín. Sin embargo, a diferencia de los caramelos tradicionales, estos integran excusas que la sociedad y agresores emplean para minimizar la agresión.



Algunos de los corazones tienen grabadas frases como “He was drunk” (Estaba borracho), “Boys will be boys” (Los hombres son así) o She could left” (Ella pudo haberse ido). Además, la idea originalmente fue crear cincuenta y dos piezas en referencia a la cantidad de mujeres que mueren cada medio año, pero se llegaron a producir más debido al aumento de casos reales mientras se desarrollaba la instalación.
“Sweethearts” fue desarrollado a cargo de dos mujeres
Cabe destacar que las mentes detrás de esta poderosa y reflexiva instalación son Philippa Lysaght y Omi McCurdie, quienes también mantienen una amistad. Incluso, Lysaght lleva buen tiempo trabajando en la lucha por los derechos humanos y el activismo. Para realizar la obra, consultó a organizaciones y refugios de mujeres, con el fin de incorporar las expresiones que reflejan como realmente suele justificarse la agresión.
Por su parte, McCurdie es una artista, cuya práctica abarca la cerámica, la escultura y el cine. Asimismo, su trabajo explora temas como el cuerpo, la vida doméstica y el feminismo. Ella estuvo a cargo del diseño técnico de «Sweethearts», así como los aspectos clave de su elaboración.
La iniciativa también tiene un propósito benéfico, por lo que luego de generar conciencia pública, aprovechando las millones de personas que transitan por la zona, tras culminada la exposición, las esculturas se pondrán en venta. Lo recaudado será destinado para apoyar a la fundación Women’s Community Shelters, dedicada a brindar apoyo y refugio a mujeres en situación vulnerable.









