La campaña de Uber regresa a 2013 para recordar lo complejo que era comprar productos cuando el servicio de delivery aún no formaba parte de la cotidianidad. Además, el anuncio muestra a Redfoo bailando al ritmo de “Party Rock Anthem” y a Troye Sivan interpretando a un cajero.
Uber quiso recurrir a la nostalgia para presentar su nueva plataforma de marca llamada “Phew”, que celebra esa sensación de alivio que genera tener la posibilidad de comprar cualquier cosa y tenerla en minutos.
En esa línea, la campaña, que tiene lugar en Australia, ofrece un viaje al pasado basándose en una época que las marcas, hasta ahora, parecían haber dejado de lado, pero que también dejó huella. Esto debido a que recrea cómo era el mundo en 2013, un momento en el que las apps de delivery aún no eran parte de la normalidad.
Uber viaja a una época no muy explorada en la publicidad
La propuesta de Uber Eats presenta un spot cargado de referencias a ese año. Desde vestimentas, estilos de vida, productos o hasta la aparición de personajes que estuvieron en su máximo apogeo a principios de la década de los 2010.
Respecto al anuncio, este peculiar “viaje” cuenta cómo era la vida en la época “B.U.E.”, unas siglas que la pieza le asigna a “Before Uber Eats” (antes de que exista su app). En él, una pareja experimenta lo complejo e incómodo que era tener que salir de casa, aguantar el tráfico y hasta tener que hacer cola en la caja de un supermercado.
Uber convocó a dos reconocidas figuras de la cultura pop
Además, en el transcurso del clip, se puede ver a dos populares figuras del mundo de la música, siendo una de ellas una de las más importantes e influyentes del 2013. Primero, está Troye Sivan, quien deja de lado su peculiar estilo e interpreta a un inexperto cajero de tiendas. Luego, mientras los protagonistas del comercial se dirigen al centro comercial, ven a Redfoo, ex integrante de LMFAO, danzando el emblemático tema «Party Rock Anthem».
“Se formó un gran flash mob para la sesión y la energía fue increíble: todos bailando, dándolo todo y pasándolo bien. Me encantan esos grandes momentos espontáneos, así que fue un día realmente divertido del que formar parte”, comentó Redfoo sobre su participación en la campaña.
El anuncio es un recuerdo de que, pese a que ese año fue muy divertido, el hecho de que los servicios de entrega a domicilio aún no existían provocaba que la vida sea algo compleja.
Como se mencionaba, la pieza es parte de la plataforma “Phew”. Esta acción se centra en la tranquilidad que provoca comprar artículos a último momento. Además, este lanzamiento refleja la evolución que ha tenido la marca, ya que pasó de ser un servicio de entrega a una plataforma que conecta a los australianos con más de 6500 restaurantes en su país.







