La campaña, titulada «Chicken Maps», invitó a los jugadores a encontrar en distintos mapas de videojuegos formas que, de manera accidental, recuerdan a piezas de pollo frito.
Las marcas reconocidas han encontrado en el mundo gaming la forma más especial de conectar con el público joven. Por ello, KFC no ha querido ser la excepción y desarrolló de la mano de MullenLowe SSP3 Perú, una peculiar mecánica que premió a los jugadores por simplemente redescubrir los mapas dentro de los más famosos videojuegos.
Bajo el nombre de «Chicken Maps», la campaña se basó en una dinámica que no pidió que los gamers se distraigan o desconecten de sus títulos favoritos, sino más bien que observen detenidamente a uno de los elementos más importantes en los videojuegos: los mapas e islas.
KFC encontró una forma auténtica para conectar con la comunidad gamer
En esa línea, su propuesta desafío a los jugadores a encontrar en distintos mapas de juegos formas que, de manera accidental, se parecían a las piezas de pollo frito. Además, los que llegaban a identificar esta peculiaridad en los mapas, podían obtener recompensas en el mundo físico.
Esta iniciativa, desarrollada en el marco del Día del Gamer, fue anunciada con un peculiar video que apelaba al humor absurdo y la jerga gamer. Y es que el anuncio dejó de lado el tradicional tono publicitario de KFC, empleando recursos icónicos de la cultura geek como los gatos en pantalla verde.
KFC habló en el lenguaje de la generación Z para comunicar la propuesta
El clip con la estética caótica del shitposting, que incluía una voz sintetizada (tipo Loquendo), presentó de forma auténtica la mecánica. Con elementos reconocibles de Roblox, expresiones de wojaks y hasta emoticones gigantes, invitaron al público a encontrar presas en los mapas para obtener dos piezas de pollo con papas gratis.
Cabe resaltar que la dinámica no discriminó a ningún sector de la comunidad gamer. Esto debido a que funcionaba igual para los fanáticos de juegos de disparos que para los de mundos abiertos como GTA V o Minecraft. Es decir, cualquier mapa donde se podía detectar una forma era válido.
Con esta iniciativa, la marca deja un buen ejemplo de cómo puede generar una conexión orgánica con las generaciones más jóvenes. La campaña de KFC no mostró fotos de su menú o anuncios convencionales para llegar a ellos, sino que se adentró directamente en el pasatiempo favorito de dicho público.
Además, en lugar de gastar millones en publicidad pagada o experiencias en los juegos, simplemente aprovecharon los elementos que ya existían de forma accidental en los escenarios.







