IKEA Italia convirtió los usos cotidianos de su reconocible bolsa azul «FRAKTA» en el concepto central de una campaña por sus 30 años.
FRAKTA, la reconocible bolsa azul de IKEA, cumple 30 años y la marca decidió celebrar la fecha poniendo el foco en algo que ocurrió mucho después de su creación: las diferentes formas en que las personas comenzaron a utilizarla.
Para conmemorar el aniversario, IKEA Italia desarrolló una serie de fotografías junto a Matarazzo que muestran a FRAKTA fuera de su función original. La campaña toma situaciones cotidianas y las convierte en el eje creativo para demostrar hasta dónde puede llegar la versatilidad de un producto tan sencillo.
FRAKTA se convierte en piscina, cesto y maleta
Las fotografías muestran la bolsa azul utilizada como una pequeña piscina para bebés, un cesto instalado en una bicicleta, un cesto para ropa y hasta una maleta. Cada imagen parte de una manera distinta de reutilizar FRAKTA y presenta el producto en escenarios que poco tienen que ver con su propósito inicial.
La propuesta recoge así comportamientos que los consumidores han desarrollado por su cuenta. En lugar de comunicar nuevas características de la bolsa, IKEA observa cómo las personas han encontrado nuevas funciones para un producto diseñado originalmente para transportar sus compras.
El resultado convierte objetos cotidianos en piezas de comunicación y refuerza una de las características que ha acompañado a FRAKTA durante sus tres décadas: su capacidad para adaptarse a distintas necesidades.
IKEA celebra un producto a partir de la relación con sus consumidores
La campaña no se limita a conmemorar los 30 años de FRAKTA ni a repasar su historia. IKEA pone en valor lo que sucedió después de que la bolsa llegara a las manos de los consumidores: su uso se expandió hacia situaciones que no necesariamente formaban parte de su propósito original.
Desde transportar ropa hasta convertirse en un accesorio para una bicicleta o en una pequeña piscina para bebés, las imágenes muestran cómo un producto funcional puede adquirir nuevos significados a partir de la creatividad cotidiana de quienes lo utilizan.
Para IKEA Italia, esa apropiación se convierte en el concepto de la celebración. FRAKTA cumple 30 años, pero la campaña pone el foco en una historia que también construyeron sus consumidores a través de los distintos usos que encontraron para la bolsa.








