La colaboración entre Disney y The Grounds of Alexandria recrea escenarios del universo de Winnie the Pooh con instalaciones, propuestas gastronómicas y espacios inspirados en el Bosque de los Cien Acres, convirtiendo la nostalgia en una experiencia para los visitantes.
El universo de Winnie the Pooh salió de las páginas de los libros para convertirse en una experiencia inmersiva que busca trasladar a los visitantes directamente al Bosque de los Cien Acres. La propuesta combina ambientación, gastronomía e instalaciones inspiradas en algunos de los elementos más reconocibles de la historia.
La experiencia nace de una colaboración entre Disney y The Grounds of Alexandria, reconocido espacio gastronómico y de entretenimiento en Australia. A través de esta alianza, distintos rincones del lugar fueron intervenidos para recrear la atmósfera del mundo de Winnie the Pooh y sus personajes.
El Bosque de los Cien Acres llega al mundo real
La propuesta utiliza diferentes espacios para construir una versión física del universo de Winnie the Pooh. La ambientación incorpora referencias al Bosque de los Cien Acres, con escenarios que evocan el entorno donde viven Pooh, Piglet, Tigger y el resto de los personajes.
La experiencia no se limita a la decoración ya que los visitantes también encontrarán instalaciones y elementos interactivos que buscan generar una sensación de recorrido por este universo, haciendo que los espacios funcionen como una extensión física de la historia.
La gastronomía también forma parte de la propuesta. Los platos y bebidas incorporan referencias visuales y conceptuales a Winnie the Pooh, reforzando la conexión entre los personajes, sus historias y la experiencia que ofrece el espacio.



Disney convierte la nostalgia en una experiencia
La colaboración aprovecha el reconocimiento de Winnie the Pooh para construir una experiencia que conecta con distintas generaciones. Más que presentar nuevamente al personaje, la propuesta busca recuperar elementos asociados a su universo y trasladarlos a un espacio que los visitantes pueden recorrer y fotografiar.



Este tipo de experiencias permite que una propiedad intelectual se extienda más allá de sus formatos tradicionales. Personajes, escenarios y códigos visuales pasan a formar parte de una propuesta presencial que combina entretenimiento, gastronomía y contenido compartible.
Para Disney, el proyecto también muestra cómo la nostalgia puede funcionar como punto de partida para crear nuevas formas de interacción con franquicias conocidas. En este caso, el Bosque de los Cien Acres deja de ser únicamente un escenario de ficción para convertirse en el eje de una experiencia física alrededor de Winnie the Pooh.







