Mucho antes de popularizar sus relojes, la compañía japonesa tuvo un primer producto que hoy se aleja por completo de su línea de negocios. Su historia está marcada por la innovación y una serie de lanzamientos que llevaron su tecnología a millones de personas.
Hoy Casio es reconocida mundialmente por sus relojes digitales, calculadoras y modelos como G-Shock. Sin embargo, sus orígenes se remontan a un pequeño taller de fabricación de piezas mecánicas en Japón, donde una idea poco convencional terminó convirtiéndose en su primer éxito comercial.
La historia comenzó en 1946, en el Japón de la posguerra, cuando Tadao Kashio fundó Kashio Seisakujo en Mitaka, Tokio. Sin embargo, fue la incorporación de su hermano menor, Toshio, y su búsqueda de nuevas soluciones, lo que sentó las bases de una compañía que cambiaría la manera de realizar cálculos y medir el tiempo.
Un anillo para fumar que impulsó el futuro de Casio
El primer producto exitoso de la compañía fue el Yubiwa Pipe, un accesorio con forma de anillo que funcionaba como una pequeña boquilla para sostener el cigarrillo. La idea surgió durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando la escasez de productos hacía que las personas aprovecharan los cigarrillos hasta consumirlos casi por completo.

Toshio Kashio diseñó el accesorio para poder fumar mientras trabajaba sin acercar los dedos al extremo encendido. Su hermano Tadao se encargó de fabricarlo utilizando un torno, mientras que su padre, Shigeru, asumió la tarea de comercializarlo.
La respuesta del público fue favorable y el producto comenzó a venderse rápidamente, convirtiéndose en un éxito para el pequeño taller familiar. Más allá de su primera acogida comercial, el Yubiwa Pipe tuvo un papel decisivo en el desarrollo de la compañía.
Las ganancias obtenidas con su venta sirvieron como capital para financiar el siguiente gran proyecto de los hermanos Kashio: fabricar una calculadora eléctrica que pudiera superar las limitaciones de los equipos disponibles en aquella época.

La calculadora que convirtió a Casio en una empresa tecnológica
Después del éxito del anillo para cigarrillos, los hermanos Kashio comenzaron a investigar cómo desarrollar una calculadora eléctrica más eficiente. En 1954 consiguieron completar un primer prototipo y, tres años después, lanzaron la Casio 14-A, considerada la primera calculadora compacta completamente eléctrica del mundo.

El equipo podía realizar operaciones de hasta 14 dígitos y utilizaba relés en lugar de los mecanismos de engranajes habituales en otros modelos. La compañía continuó desarrollando productos para hacer que los cálculos fueran más accesibles. En agosto de 1972 presentó la Casio Mini, considerada la primera calculadora personal del mundo.
Su tamaño equivalía a una cuarta parte de los modelos convencionales y su precio era de 12.800 yenes, aproximadamente un tercio del costo de otros equipos disponibles en el mercado. En apenas diez meses, alcanzó el millón de unidades vendidas y, con sus diferentes versiones, llegó a una producción acumulada de diez millones.

Del primer reloj digital al nacimiento de G-Shock
En 1974, Casio decidió ingresar al mercado de relojes con el lanzamiento del Casiotron. La compañía aprovechó los conocimientos tecnológicos que había desarrollado en la fabricación de calculadoras para introducir un reloj digital con una característica innovadora: un calendario automático capaz de reconocer los meses de diferente duración y ajustar la fecha sin intervención del usuario.

La marca continuó explorando nuevas funciones para sus dispositivos, pero uno de sus mayores hitos llegó en 1983 con el lanzamiento de G-Shock. El proyecto nació de la idea del ingeniero Kikuo Ibe, quien buscaba fabricar un reloj capaz de resistir impactos y caídas.
Para conseguirlo, realizó numerosas pruebas, incluso dejando caer prototipos desde el tercer piso del centro de investigación de la compañía. El desarrollo dio como resultado una estructura diseñada para absorber golpes desde diferentes direcciones y proteger los componentes internos del dispositivo.
Con el tiempo, G-Shock dejó de ser únicamente una propuesta de resistencia y ganó popularidad entre deportistas, consumidores jóvenes y seguidores de la moda urbana. Así, Casio pasó de fabricar un accesorio para fumadores a construir una marca reconocida por llevar la tecnología a objetos de uso cotidiano.







