Como parte de la campaña de lanzamiento del Google Pixel 11 Pro, la marca diseñó kits exclusivos con una caja elaborada en azúcar artística que, al romperse con un martillo, revelaba el nuevo modelo.
Google encontró una forma sumamente auténtica de dar a conocer un smartphone a los creadores de contenido. Como parte de la estrategia promocional de su nuevo equipo, Pixel 11 Pro, la compañía no tuvo mejor idea que transformar la práctica del “unboxing” en una experiencia completamente satisfactoria.
En lugar de simplemente hacerles llegar el smartphone, la compañía mandó a fabricar más de 300 kits exclusivos que convertirían el momento exacto en que lo descubrieran en una experiencia única e instagrameable. Y es que las cajas que contenían el celular llevaban una cubierta moldeada de arte de azúcar.
Google convirtió el lanzamiento en una experiencia con un objetivo clave
La idea de incluir una estructura hecha a base de azúcar no solo responde a una intención disruptiva. Esta idea buscaba hacer honor al slogan principal del equipo Pixel Pro que es «Built to shatter expectations» (Diseñado para romper las expectativas), el cual busca proyectar la propuesta de valor del modelo de Google.
Ante ello, la marca envió tres cientos de kits a distintos creadores, quienes, una vez abrieron la caja, vieron la superficie azucarada junto a un martillo de metal. La escena generó que de inmediato procedieran a romper la estructura, graben el preciso instante y conozcan el celular que había en su interior.

Google llevó a la literalidad el slogan del Pixel 11 Pro
Es decir, se trató de un truco de marketing bastante auténtico para comunicar el mensaje principal de la campaña. La idea de romper la superficie buscaba evocar a los viejos hábitos y replantear las funciones de los celulares.
Cabe destacar que esta innovadora propuesta de PR kit fue desarrollada por Google de la mano de otros especialistas. Penny Stankiewicz se encargó del arte de azúcar, Fabrice Covelli del moldeo y el ensamblaje y Joshua Kampa de la realización de los martillos metálicos.
En cuanto a la composición de la superficie dulce, esta fue fabricada con isomalt, un sustituto de azúcar muy popular en el arte con azucar (debido a su duración y mínima sensibilidad a la humedad que el azúcar tradicional). Además, su realización contempló un trabajo árduo: las piezas fueron enviadas a una cabina, recibieron recubrimiento UV y experimentaron pruebas de durabilidad en todos los procesos.
Hasta la logística fue sumamente cuidadosa, ya que todo el lote fue trasladado en contenedores especiales para mantener la temperatura controlada.
Con esta propuesta, Google refleja una estrategia de marketing basada en la coherencia narrativa. Lejos de simplemente incluir en slogan del modelo en un comercial o el packaging, apostaron por llevar más allá la idea y hacer que los creadores rompan físicamente algo para descubrir el producto.








