La caída de las ventas de BMW y Mini en el mercado chino coincide con reportes sobre la salida de unos 1,800 trabajadores de su operación local. Volkswagen, Porsche y Mercedes-Benz también ejecutan planes de reducción de costos y empleos.
BMW enfrenta una nueva etapa de ajustes en China. Reportes de medios especializados señalan que BMW Brilliance Automotive, la empresa conjunta del fabricante alemán con el grupo chino Brilliance, comenzó un proceso de despidos que alcanzaría a aproximadamente 1,800 trabajadores, cerca del 10% de su plantilla. La medida se conoce en un contexto de retroceso comercial: las ventas de BMW y Mini en ese país disminuyeron 21.8% durante los primeros nueve meses de 2026.
De acuerdo con CarNewsChina, los recortes comenzaron el 2 de noviembre y se concentran principalmente en las instalaciones de Shenyang, donde BMW opera su mayor complejo industrial a nivel mundial. La información se basa en testimonios de trabajadores y, hasta el momento, no cuenta con una confirmación oficial de la compañía. Tampoco se ha precisado si este ajuste forma parte del programa anunciado en julio para reducir alrededor de 8,000 puestos de trabajo en Alemania o si responde a una decisión independiente.
BMW enfrenta una caída de ventas y rentabilidad en China
El retroceso comercial ayuda a explicar la presión sobre las operaciones de BMW en el país asiático. Entre enero y septiembre de 2026, la compañía entregó aproximadamente 376,000 vehículos de las marcas BMW y Mini en China, lo que representa una caída interanual de 21.8%. En contraste, las entregas globales del grupo disminuyeron 4.9%, hasta cerca de 1.71 millones de unidades.
La participación de China dentro del negocio global de BMW también se ha reducido. El mercado representaba el 32.3% de sus ventas en 2023, pero su peso descendió a 25.4% en 2025. Esta evolución refleja el cambio en las condiciones comerciales de un país que durante años fue clave para el crecimiento de las marcas premium europeas.
A la menor demanda se suma la presión sobre los resultados financieros. Durante el primer semestre de 2026, las ganancias antes de impuestos del grupo cayeron 29.4%, mientras que el margen operativo de su división automotriz se situó en 3.6%, por debajo del rango de entre 8% y 10% que BMW establece como objetivo de largo plazo. En este escenario, la reducción de costos y la reorganización de sus operaciones adquieren mayor relevancia.
Volkswagen, Porsche y Mercedes-Benz también reducen empleos
Los ajustes de BMW se producen en medio de una reestructuración más amplia entre los fabricantes alemanes. Volkswagen, Porsche y Mercedes-Benz también han anunciado medidas para reducir gastos y adaptar sus estructuras a un entorno marcado por una demanda más débil, mayores costos y una competencia creciente en el sector automotor.
Volkswagen aprobó en septiembre de 2026 un plan que contempla la reducción de otros 50,000 puestos de trabajo, adicionales a una cifra similar previamente acordada. Si se ejecutan ambos recortes, el proceso podría alcanzar alrededor de 100,000 empleos. La reorganización busca simplificar la estructura del grupo y ajustar su capacidad productiva a las nuevas condiciones del mercado.
Porsche, por su parte, anunció en julio la eliminación de otros 5,000 puestos hasta 2035. Al considerar los ajustes anteriores, sus planes contemplan la supresión de cerca de 9,000 empleos, principalmente mediante jubilaciones parciales, rotación natural y acuerdos de salida. Mercedes-Benz también desarrolla un programa de reducción de costos que incluye mecanismos de salida voluntaria, con especial atención en sus operaciones en Alemania.
La competencia de las marcas chinas presiona a las automotrices europeas
Uno de los factores que modifica el panorama para los fabricantes tradicionales es el crecimiento de compañías chinas como BYD y Geely. Sus vehículos eléctricos e híbridos han ganado espacio mediante propuestas que combinan precios competitivos, tecnología y equipamiento digital. Esta presión alcanza también al segmento premium, donde marcas como BMW deben defender su participación frente a nuevos competidores.
La respuesta de BMW incluye mantener sus inversiones industriales y tecnológicas en China. En octubre, la compañía inició la producción de baterías de sexta generación en Shenyang, como parte de un proyecto valorizado en 10,000 millones de yuanes para impulsar su próxima generación de vehículos eléctricos, denominada Neue Klasse. Entre los modelos que prepara para el mercado local se encuentran los nuevos iX3 e i3.
BMW Brilliance, creada en 2003 y controlada en un 75% por BMW Group, fabrica en China modelos como los Serie 3, Serie 5, X1, X3 y X5, además de vehículos eléctricos. La operación mantiene un papel central en la estrategia global de la automotriz, por lo que el descenso de sus ventas y los reportes de despidos reflejan el desafío de sostener su presencia en uno de sus mercados más importantes mientras reorganiza sus costos e inversiones.







