Los “CokeSticks”, desarrollados en colaboración con Ogilvy, son una reinterpretación de los palitos chinos inspirada en las icónicas botellas de Coca-Cola, con el objetivo de integrar la marca en la experiencia de las comidas asiáticas.
La famosa marca de gaseosa ha reinventado un utensilio icónico de la cultura china, tomando de inspiración la silueta de un elemento característico de su producto. Su propuesta, bautizada como “CokeSticks”, consiste en unos palitos chinos que replican la forma de sus emblemáticas y queridas botellas.
Si bien suena a otro lanzamiento con el que Coca-Cola busca reimaginar productos, así como conectar con el público de otros mercados, realmente tiene un objetivo más ambicioso. Y es que utiliza un ritual cultural para integrar su marca en contextos donde, de otra manera, no estaría presente.
¿Por qué Coca-Cola creó esta propuesta?

Además, la propuesta, desarrollada en colaboración con Ogilvy, surge del insight de que, aunque las botellas son conocidas en todo el mundo, no es un elemento habitual en las mesas del sudeste asiático. En China, el protagonista de cada comida son los famosos palitos.
Ante ello, la marca ha diseñado una versión de dicho utensilio que busca cambiar esta tendencia, adoptando el contorno de sus envases para que su gaseosa ocupe un lugar importante durante los banquetes del territorio en mención. No obstante, no es solo una pieza decorativa, sino un producto funcional, hecho en acero inoxidable y apto para uso alimentario.

¿Cómo fue diseñado el palito chino de Coca-Cola?
Se realizó todo un trabajo para llegar al producto final. Por ejemplo, su forma fue ideada a partir de la posición natural que adoptan los deseos al sostener los palos chinos. De esta manera, se logró un objeto de utilidad y con el aspecto ideal para que el público reconozca la marca.
Respecto a su distribución, los “CokeSticks” fueron repartidos de forma estratégica en restaurantes y plataformas de reparto. Gracias a ello, más de 88 000 personas obtuvieron el artículo en los establecimientos asociados y en envases diseñados para la campaña.
Esta iniciativa de Coca-Cola es la prueba fiel de la capacidad de las grandes compañías para capitalizar elementos de su identidad y generar un interés por su marca, incluso, en lugares donde antes no se conocía o no había alcanzado un verdadero arraigo cultural. También son un ejemplo de cómo los artículos promocionales están pasando de productos básicos a piezas prácticas para el uso diario.







