Según el informe “The new CIO mandate: Strategy, speed, and scaled intelligence” de McKinsey, el 54% de estas compañías identifica a la inteligencia artificial como la principal prioridad de inversión tecnológica.
La función del director de Información (CIO) está experimentando una transformación fundamental, pasando de ser un gestor de tecnología a un arquitecto estratégico clave para el crecimiento empresarial. El nuevo informe “The new CIO mandate: Strategy, speed, and scaled intelligence” de McKinsey & Company, revela cómo los CIOs están integrando la inteligencia artificial (IA) y la monetización de datos para crear valor de negocio medible.
El estudio subraya que los CIOs más destacados están reconfigurando sus compañías para el crecimiento, desplegando IA agentiva y la monetización de datos en sus modelos operativos. El estudio detalla que casi dos tercios (64%) de los directores de tecnología en empresas de alto rendimiento están “muy involucrados” en la elaboración de la estrategia empresarial, superando significativamente al 52% en otras organizaciones.
La IA lidera la inversión tecnológica
Un 54% de las empresas de alto rendimiento identifican la IA como un área de inversión prioritaria, confirmando que la IA se ha convertido en un imperativo empresarial. En línea con esto, el 28% de estas empresas planea aumentar sus presupuestos de tecnología en más del 10% en 2026, en comparación con solo el 3% de otras compañías, reflejando una fuerte inversión en sistemas de IA agentiva que pueden planificar, decidir y actuar autónomamente.
A pesar del rápido avance, las organizaciones enfrentan desafíos en la adopción de la IA agentiva. Cerca de un tercio de las empresas encuestadas reporta lagunas de talento y capacidad relacionadas con la IA, así como problemas de complejidad de integración con sistemas existentes y falta de bases de datos modernas. Para superar estos obstáculos, las compañías líderes están implementando una estrategia de “tres palancas”: insourcing, reskilling y contratación dirigida, buscando desarrollar capacidades internas y asegurar que los empleados impulsen la próxima ola de cambio.







