La compañía detrás del fenómeno coleccionable Labubu presentó una nueva colaboración con Bob Esponja que transforma las icónicas Cangreburgers en cajas sorpresa con figuras inspiradas en los personajes de Fondo de Bikini.
Bob Esponja continúa consolidándose como una de las propiedades intelectuales más vigentes de la cultura popular. La franquicia creada por Stephen Hillenburg acaba de sumar una nueva colaboración con Pop Mart, la empresa china que revolucionó el mercado de los coleccionables mediante sus populares blind boxes y personajes virales como Labubu, Molly, SkullPanda y Crybaby.
La colección, denominada SpongeBob: Krabby Patty Bestsellers Series, estará disponible desde el 5 de junio y propone una experiencia inspirada en uno de los elementos más reconocibles de la serie: la Cangreburger. Cada pieza adopta la forma de una hamburguesa que, al abrirse, revela una figura sorpresa inspirada en personajes y escenas emblemáticas de Fondo de Bikini.
De Labubu a Bob Esponja: la fórmula que convirtió a Pop Mart en un fenómeno global
En los últimos años, Pop Mart pasó de ser una compañía especializada en juguetes de diseñador a convertirse en uno de los principales actores de la economía global de coleccionables. Parte de su éxito radica en el formato blind box, una experiencia de compra donde los consumidores desconocen qué figura recibirán hasta abrir el empaque.
La estrategia ha transformado el acto de comprar en una dinámica de descubrimiento, intercambio y colección. A ello se suman las figuras secretas de baja disponibilidad, que suelen convertirse en objetos altamente demandados dentro del mercado secundario.
La empresa ha construido gran parte de su crecimiento mediante alianzas con franquicias de alcance global como Disney, Harry Potter, Sanrio y One Piece. La incorporación de Bob Esponja amplía ese catálogo con una de las series animadas más influyentes de las últimas décadas.
Una colección construida a partir de los momentos más icónicos de la serie
A diferencia de otras líneas centradas únicamente en los protagonistas, la nueva colección apuesta por recrear escenas que forman parte de la memoria colectiva de los fans.
Entre las figuras disponibles aparecen personajes como Bob Esponja, Patricio, Arenita, Don Cangrejo, Calamardo y el Holandés Errante. Sin embargo, buena parte del atractivo de la colección está en la selección de referencias culturales tomadas directamente de episodios históricos de la serie.
Uno de los diseños más llamativos muestra a Bob Esponja interpretando la canción «Soy un Cacahuate», uno de los momentos más recordados de Bob Esponja: La Película. La figura reproduce el característico traje morado con capa roja y la guitarra eléctrica que protagonizó la escena musical.
La colección también incluye versiones del personaje como Sirenoman y otras caracterizaciones que han aparecido a lo largo de la serie. Patricio, por ejemplo, aparece vestido como el Chico Percebe, mientras que otras piezas recuperan momentos que trascendieron la pantalla para convertirse en memes y referencias habituales en internet.
Entre ellas destaca la famosa cucaracha disfrutando tranquilamente una Cangreburger, una escena perteneciente al episodio Pizza a domicilio que con el paso de los años se convirtió en una de las imágenes más compartidas por la comunidad de seguidores de la serie.
El valor de Bob Esponja como marca cultural
El lanzamiento también confirma la capacidad de Bob Esponja para mantenerse vigente más de dos décadas después de su estreno. Desde su debut en Nickelodeon, la franquicia se ha expandido mucho más allá de la televisión para convertirse en una marca con presencia en videojuegos, moda, música y productos de consumo.
La serie ha desarrollado colaboraciones con compañías como Nike, Adidas, Vans, Uniqlo y Bape, además de participar en videojuegos como Minecraft, Brawl Stars y Mobile Legends. También ha impulsado proyectos junto a artistas como J Balvin y diversas marcas vinculadas al entretenimiento juvenil.
La alianza con Pop Mart se suma a esa estrategia de expansión cultural. En lugar de limitarse a reproducir personajes conocidos, la colección capitaliza uno de los principales activos de la serie: la conexión emocional que distintas generaciones mantienen con escenas, chistes y momentos que forman parte de la cultura digital.
Con ello, Pop Mart no solo vende figuras coleccionables. También comercializa recuerdos, referencias compartidas y fragmentos de una franquicia que continúa encontrando nuevas formas de conectar con las audiencias.













