Neurocomputación, Ingeniería Agroespacial y Minería de Asteroides protagonizan «Fundados en el futuro», una campaña con la que UTEC plantea cómo formar profesionales para un mercado laboral que continuará transformándose.
Minería de Asteroides, Neurocomputación e Ingeniería Agroespacial aparecieron como supuestas carreras en distintos paneles instalados en Lima. Detrás de las piezas está «Fundados en el futuro», la nueva campaña de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), que recurre a profesiones que todavía no existen para abrir una conversación sobre cómo podría cambiar el trabajo durante los próximos años.
La iniciativa coincide con los 15 años de UTEC y plantea una pregunta que va más allá de elegir una carrera: cómo formar profesionales para un escenario en el que las tecnologías, herramientas y necesidades laborales continúan transformándose.
¿Qué hay detrás de la campaña «Fundados en el futuro» de UTEC?
Lejos de anunciar nuevas carreras, UTEC imagina profesiones que podrían surgir en los próximos años para abrir una pregunta sobre el presente: cómo prepararse hoy para trabajos y desafíos que todavía no existen.
Así, nombres como Minería de Asteroides o Ingeniería Agroespacial funcionan más como provocación que como predicción. La campaña no intenta determinar cuáles serán las profesiones de las próximas décadas, sino preguntarse qué herramientas permitirán responder a un mercado laboral que seguirá incorporando nuevas tecnologías.
La pregunta detrás de los paneles cambia entonces de dirección. En lugar de intentar anticipar qué carrera habrá que estudiar dentro de algunos años, «Fundados en el futuro» plantea cómo prepararse para profesiones que hoy todavía no podemos nombrar.
¿Qué es la Mentalidad Builder que propone UTEC?
La respuesta que plantea la universidad se concentra en lo que denomina Mentalidad Builder, un modelo que reúne cinco componentes: audacia global; fundamentos computacionales, sistémicos, matemáticos y de diseño; aprendizaje ágil basado en proyectos; habilidades amplificadas con inteligencia artificial; y conexión con un ecosistema tecnológico y de startups.
En la práctica, uno de sus ejes está en aprender a partir de problemas concretos. El estudiante identifica un desafío, determina qué conocimientos necesita, construye una posible solución y vuelve sobre ella para hacer ajustes a partir de los resultados. Asimismo, bajo esta lógica, el error deja de aparecer solo como un resultado negativo y pasa a formar parte del proceso de aprendizaje.
El modelo incorpora también la relación con empresas, startups y otros actores vinculados con la tecnología y la innovación. De esta manera, UTEC conecta el concepto presentado en la campaña con una propuesta formativa que busca preparar a los estudiantes para incorporar nuevos conocimientos conforme cambien los desafíos que enfrentan.









