Los vídeos de personas cayendo retoman su popularidad en plataformas digitales con esta pieza viral de la marca de lujo, misma que ya le acredita miles de reacciones. Te contamos por qué el “fail” de los demás es tan gracioso.
En los inicios de YouTube, los vídeos de caídas o de personas fallando de alguna forma estaban entre los más populares. Marc Jacobs ha decidido trasladar este efecto viralizador a su nueva campaña creativa para promocionar su bolso XL Sack Bag.
Durante la pieza audiovisual de la marca, la protagonista cae con mucho estilo y, al mismo tiempo, se ha hecho casi tan viral como algunos clásicos del internet, como la caída de Edgar o la de Vladimir.
Marc Jacobs se hace viral con una antigua estrategia de contenido
Tereza Kubova, la modelo del vídeo de la marca de lujo, vestía las infames y poco prácticas botas Kiki de Marc Jacobs mientras promocionaba la XL Sack Bag de US$795 del diseñador cuando sufrió una grave caída. El vídeo alcanzó más de 95 mil likes en la cuenta de Instagram de la marca, una cifra que hace mucho no logra en una misma publicación.
Lo mismo ocurrió en otras redes sociales como Twitter, donde los usuarios hicieron comentarios sobre los gracioso del vídeo. El cautivador clip, filmado por Yulya Shadrinsky y compartido el martes en las cuentas de redes sociales de la marca, ha sido objeto de burlas y críticas por parte de los espectadores.
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Aunque la marca no ha dado declaraciones sobre si se trató de una caída accidental o no, lo cierto es que Kubova es conocida por ser una especialista en acrobacias. Pero, la gran pregunta es: ¿por qué a la gente le parecen tan graciosos los vídeos de personas fallando de alguna forma?
De hecho se trata de un fenómeno que tiene nombre en alemán: schadenfreude. Lo cual podría trasladarse al español como “la alegría por el daño ajeno”, algo que incluso ha sido objeto de estudio.
¿Por qué son tan populares los vídeos de caídas?
Motivados por la incertidumbre de saber qué hace tan adictivos este tipo de vídeos, especialistas de la Universidad de Colonia han querido comprobar el alcance real de la emoción que experimenta un ‘fail lover’.
Para dicha investigación utilizaron el punto débil de cualquier aficionado al fútbol: su equipo favorito. Los participantes en la investigación (fanáticos de la selección nacional alemana) vieron dos series de vídeos. En el primero podían ver a sus rivales fallando penaltis, mientras que en el otro audiovisual observaron cómo su equipo favorito ganaba un partido.
Todos afirmaban haber sentido más alegría ante los goles de su equipo, pero los datos no decían lo mismo: su felicidad fue más intensa cuando los otros fallaban. La desgracia ajena les agradaba más que la fortuna de su selección.
El psicólogo Richard Smith analizó este fenómeno y explicó que se trata de un engranaje evolutivo: nos mueve el deseo de superar a los supuestos competidores, un mecanismo de supervivencia al que aludía Darwin en sus teorías. Solo los individuos más fuertes salen adelante.
De acuerdo con una de las autoras del estudio alemán, el schadenfreude es una emoción que se opone a la envidia. Los fails podrían tener un efecto terapéutico y reducir los celos, como esa vocecita interna que susurra “eh, mira, hay gente peor que tú”. En otras palabras, el schadenfreude es la alegría que se siente por el infortunio ajeno. Los fails, o situaciones en las que alguien comete un error o fracasa, pueden hacernos sentir mejor al darnos cuenta de que no somos los únicos que cometen errores.







