La nueva campaña global de la marca, desarrollada junto a BETC, refuerza el vínculo histórico de Lacoste con el tenis a través de una pieza cinematográfica protagonizada por Novak Djokovic.
Lacoste volvió a poner su herencia deportiva en el centro de su comunicación global con el lanzamiento de “The Run”, una campaña desarrollada junto a BETC que recupera el histórico lema “Life is a Beautiful Sport” para actualizar su posicionamiento en la intersección entre moda, deporte y estilo de vida.
La iniciativa toma como punto de partida uno de los principales activos identitarios de la marca —su origen en el tenis— para proyectarlo más allá de la cancha y convertirlo en una declaración estética y cultural. En lugar de presentar el deporte desde la lógica del rendimiento o la competencia, la campaña lo aborda como una actitud que se expresa en la forma de moverse, vestir y habitar el espacio cotidiano.
La pieza principal transcurre en distintos escenarios de París, ciudad que funciona como escenario narrativo y extensión conceptual del universo Lacoste. A través de una secuencia continua, una joven atraviesa la capital francesa en una carrera que conecta espacios urbanos, arquitectura institucional y entornos deportivos hasta desembocar en la pista central de Roland-Garros.
El recorrido concluye con la aparición de Novak Djokovic, embajador global de la firma, en una escena que vincula la narrativa urbana del spot con el origen competitivo de la marca dentro del tenis profesional.
La campaña expande el tenis como código cultural de marca
Más allá de su dimensión deportiva, “The Run” plantea una reinterpretación del tenis como lenguaje visual y cultural. Durante todo el film, la protagonista viste prendas asociadas históricamente al universo de la disciplina —como polos, faldas plisadas y siluetas deportivas clásicas— mientras se desplaza por contextos que no pertenecen a la cancha.
Ese contraste funciona como eje conceptual de la campaña: demostrar que el imaginario estético del tenis puede existir fuera del deporte y operar como una forma de estilo de vida.
Con ello, Lacoste refuerza una estrategia que en los últimos años ha buscado posicionar a la marca no solo como firma de moda deportiva, sino como una maison donde herencia atlética, lujo accesible y cultura contemporánea convergen dentro de un mismo territorio.
Roland-Garros se mantiene como activo central en la estrategia de marca
La campaña tendrá presencia global en cine, exterior, medios digitales y redes sociales, con una activación reforzada durante el próximo Roland-Garros, torneo de tenis con el que Lacoste mantiene una relación histórica de más de cinco décadas.
Ese vínculo continúa siendo uno de los principales activos de legitimidad de la marca dentro del universo deportivo y funciona como soporte estratégico para campañas que buscan conectar su legado competitivo con nuevas narrativas de lifestyle.
Dirigida por Fredrik Bond, la campaña también incluye una serie de piezas fotográficas a cargo de Angelo Pennetta, que expanden el concepto visual mostrando cómo el tenis irrumpe en escenas de la vida cotidiana.
Con esta nueva plataforma, Lacoste vuelve a apoyarse en su ADN deportivo para reforzar un posicionamiento que trasciende el apparel técnico y presenta al tenis como un código de elegancia, movimiento y expresión cultural.








