Una colonia en Suecia, pintura facial en Uruguay y afeitadoras en China tienen algo inesperado en común: el rostro de B.J. Novak, quien descubrió el curioso fenómeno años después.
B.J. Novak, actor conocido por interpretar a Ryan Howard en The Office, descubrió hace algunos años que su rostro había terminado en productos comerciales que nada tenían que ver con su carrera. Una fotografía suya apareció en artículos vendidos en distintos países y convirtió al intérprete en una inesperada figura de productos de consumo.
El caso llamó la atención por la variedad de artículos en los que terminó apareciendo el rostro de Novak, aunque el actor no había participado en las campañas ni posado específicamente para las marcas. Según explicó, alguien había subido años antes una fotografía suya a un sitio de dominio público y, a partir de entonces, la imagen comenzó a aparecer en productos comercializados en distintos países.
¿Por qué la cara de B.J. Novak apareció en productos de otros países?
La historia se remonta a una fotografía de Novak que, según explicó él mismo en 2021, fue colocada por error en un sitio de dominio público. A partir de entonces, la imagen quedó disponible para su reutilización y terminó siendo incorporada en productos que se comercializaban en distintos países.
Novak mostró algunos de esos artículos en sus redes sociales. Entre ellos había una colonia de Calvin Klein en Suecia, pintura para el rostro en Uruguay, afeitadoras eléctricas y máquinas para cortar el cabello en China, además de un impermeable comercializado en otros mercados.

La particularidad es que Novak no había protagonizado ninguna de esas campañas, sino que su fotografía había adquirido una vida comercial independiente después de aparecer en internet, hasta terminar en empaques de productos con los que el actor no tenía relación.

B.J. Novak reaccionó con humor al descubrir su inesperada carrera como modelo
Novak contó públicamente la historia en octubre de 2021, cuando compartió en Instagram una recopilación de fotografías de los productos bajo el título «Modelling». La publicación reunía algunos de los artículos en los que había aparecido su rostro y mostraba hasta qué punto la imagen había llegado a mercados distintos.
Lejos de mostrarse molesto, el actor tomó la situación con humor. En su publicación explicó que le resultaba demasiado divertida como para intentar detenerla, una reacción que terminó convirtiendo la anécdota en una de las historias curiosas asociadas a su imagen pública.


La variedad de productos también fue parte del atractivo del caso. El mismo rostro aparecía en artículos de categorías tan diferentes como belleza, cuidado personal y dispositivos electrónicos, sin que Novak hubiera participado en las campañas correspondientes.
Con el tiempo, aquella fotografía terminó teniendo una vida comercial alejada de la carrera del actor. Lo que comenzó como una imagen publicada en internet acabó llevando el rostro de B.J. Novak a productos de distintos países, hasta convertirlo, de manera involuntaria, en el protagonista de una peculiar campaña publicitaria internacional.










