Tras las críticas por las similitudes entre su identidad visual y la de Rhode, Sorbo apeló al impacto emocional en lugar de responder directamente a los cuestionamientos. En entrevista con Mercado Negro, la especialista en branding María José Vargas analiza las decisiones de comunicación de la marca y los riesgos que enfrenta ante la controversia.
Hace unos días, la marca fundada por la influencer Lola Latorre enfrentó un fuerte revuelo digital tras las acusaciones de plagio a la identidad visual de Rhode. Sin embargo, tras días de ausencia en redes sociales, estaría apostando por una peculiar estrategia de manejo de crisis reputacional.
La polémica explotó cuando comenzaron a circular imágenes promocionales de Sorbo que recordaban a la identidad y hasta al estilo fotográfico de la marca de Hailey Bieber. Esto provocó que los internautas decidieran hacer comparaciones gráficas entre las firmas y destacaran las distintas coincidencias que presentaban.
Sorbo: ¿qué desató la polémica?
Entre los diferentes parecidos que detectaron, lo que más llamó la atención fue el estilo con el que posaba la modelo en las fotos promocionales. Y es que mostraba a Lola luciendo un conjunto deportivo, unas mancuernas y hasta un fondo muy parecido al de una campaña de Hailey para Rhode.

Lo resaltante es que, días después de que Latorre reconociera que tomó de inspiración a Rhode, su marca habría optado por una singular táctica para terminar con la “funa”. El lunes, la cuenta cambió su foto de perfil por una que muestra su logo con un fondo completamente negro.
Sorbo revive sus redes con una singular estrategia comunicacional

Luego de dos semanas de estar inactiva en redes, Sorbo compartió una serie de stories donde anunció estar de luto. “Estamos de luto. Rompimos el récord: la marca más rápida en cancelarse del país”, decía una de las gráficas, que estuvo acompañada de una imagen de sus envases con el año de fundación y “partida” del emprendimiento.
Además, publicaron un post donde se mostraba su logo en un estado de “duelo”, acompañado de frases algo atrevidas. La marca destacó que ha sido cancelada tan pronto que el público ni siquiera llegó a conocer el producto. No obstante, en la parte final afirmaron algo que podría representar un reinicio para la marca: “Tranqui, gastaron mucha energía y ya van a tener que recargarla”, se lee.
Lo mencionado anteriormente refleja lo que sería una estrategia de manejo de crisis basada en el impacto emocional y la intriga. Esto debido a que estaría desviando el foco de la acusación, mientras apela a la supuesta tristeza de los fundadores. Además, el hecho de que destaque la rapidez con la que ha sido cancelada podría ser un intento por generar empatía en su comunidad.
No obstante, si bien la marca está demostrando que intenta superar la controversia, no estaría tomando el camino adecuado. María José Vargas Bianchi, especialista en branding, señaló al respecto: “Hay muchas formas de darle la vuelta a este conflicto, que es más común de lo que parece; el tema es que, como la dueña de Sorbo es influencer, está más expuesta. Aquí tienen mucha oportunidad de corregir y capitalizar el error; de momento, no veo que lo estén aprovechando de una manera transparente”.
Por otra parte, Vargas, conocida como “Majopedia” en TikTok, sostiene que el hecho de que la marca se declare “de luto” en un momento como este transmite ligereza frente a un problema que es grave, pero que aún puede ser corregido.
Aunque hasta el momento la marca no ha confirmado si trabajará en un rebranding, las opiniones están divididas respecto a esta decisión. Algunos usuarios aplauden la medida, mientras que otros mantienen su negativa y cuestionan que se intente capitalizar la controversia. Esto demuestra lo contraproducente que puede resultar no asumir cierto grado de responsabilidad frente a lo sucedido.
Para María José Vargas, este nuevo estilo comunicacional que está adoptando la marca no está siendo de ayuda: “Aún no ha hecho nada por diferenciar su identidad porque en su Instagram siguen las imágenes que son muy parecidas a las de Rhode… Si tienes empaques ya impresos es difícil hacer ese cambio inmediatamente pero en las redes sí puedes responder ágilmente. Creo que si cambian por completo el estilo fotográfico, y empiezan a construir su propia voz, podrán tener validez para volverlo a intentar”, finalizó.







