Heineken ha lanzado un nuevo vaso desarrollado junto a npk y Design Bridge que integra la estrella de la marca en su estructura y utiliza la condensación para dejar su silueta sobre la mesa.
Heineken presentó StarMark, un nuevo vaso desarrollado para convertirse en el estándar de la marca en sus mercados internacionales. El diseño modifica la estructura del tradicional recipiente de cerveza para incorporar uno de los elementos más reconocibles de Heineken: su estrella.
El proyecto estuvo a cargo del estudio neerlandés npk, especializado en diseño industrial, junto con Design Bridge and Partners. La propuesta surgió del encargo de crear un vaso que los consumidores quisieran llevarse a casa. El resultado integra la estrella en la propia construcción del objeto y la convierte en parte de la experiencia de uso.
¿Cómo funciona el nuevo vaso StarMark de Heineken?
La principal característica de StarMark está en su base. La estrella de Heineken forma parte del relieve del vaso y se extiende desde la parte inferior hacia el resto de la estructura. Cuando el recipiente recién servido se coloca sobre una mesa y luego se levanta, la estrella queda marcada sobre la superficie.
Así, un movimiento habitual durante el consumo se convierte también en una forma de presencia de marca. El vaso no necesita incorporar una impresión adicional para reproducir el símbolo, sino que es su propia estructura la que genera la huella.



El desarrollo también tuvo una dimensión técnica. Antes de llegar al modelo definitivo, npk elaboró prototipos de plexiglás para evaluar aspectos como el agarre, la estabilidad, el servido de la cerveza y la comodidad al beber.

Asimismo, la geometría de la base planteó uno de los principales retos del proyecto. Los fabricantes consultados inicialmente consideraron que la forma no podía producirse. El estudio recurrió entonces a su experiencia en diseño de moldes para desarrollar una solución compatible con la fabricación a gran escala.








