De acuerdo con The New York Times, muchos consumidores, en medio del hartazgo y al no saber qué traerá el futuro, prefieren gastar en lo que sea necesario y en lo que le interese.

Durante los primeros meses del covid-19, los consumidores que tenían ahorros y no perdieron sus trabajos pudieron ahorrar al salir menos de casa. Sin embargo, aunque socialmente la pandemia ya está terminando, la economía continúa viéndose afectada por la crisis de suministros y la guerra en Ucrania. Así, la inflación se ha adueñado de la vida cotidiana, ¿pero esto supone un recorte en el consumo y un incremento del ahorro?

De acuerdo con The New York Times, muchos consumidores, en medio del hartazgo y al no saber qué traerá el futuro, prefieren gastar en lo que sea necesario y en lo que le interese.

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El nihilismo financiero

Ha aparecido una especie de nihilismo financiero entre los consumidores de la Generación Z y la cohorte más joven de la generación millennial. El término “nihilista financiero” lo acuñó una persona con la que han hablado en el reportaje.

The New York Times apela a un estudio de Fidelity Investments que ha concluido que el 45% de los consumidores de entre 18 y 35 años asegura que «no ve el objeto en ahorrar hasta que las cosas no vuelvan a la normalidad». La experiencia de vida pandémica, como demuestran los testimonios de historias concretas, ha espoleado este sentimiento.

Los Z y los millennials más jóvenes consideran que se han perdido demasiadas cosas y han llegado a un punto en el que les da igual lo que ocurra en su cartilla de ahorros si al menos ganan en experiencias de vida. Por eso están tomando decisiones que habían evitado porque implicaban gastar dinero, como tener una cuenta propia en Netflix o vivir en la ciudad que querían.

¿Este un nuevo rasgo generacional?

Como recuerdan al Times los expertos en historia económica, es una reacción no extraña en términos históricos que, tras una gran crisis, aparezca desconfianza y esa sensación de vivir el momento, pasó tras el Gran Crac del 29.

Quizás, el cambio está en la perspectiva porque para estas generaciones afrontar una crisis económica resulta más apocalíptico que para los de más edad porque no saben qué es vivir en una recesión “normal”. Esto es lo que apunta un análisis de Insider, que también parte del mercado estadounidense.

Millennials y Generación Z están cayendo en pánico ante el futuro porque nunca han tenido una experiencia de una recesión «moderada», como señala el medio. Se han visto golpeados por dos grandes crisis y dos que han sido históricas (la de 2008 y la que causó la pandemia en 2020).

Ni millennials ni Z estiman que la economía vaya a mejorar en los próximos 12 meses y esperan efectos similares a los de las dos grandes crisis que han vivido.