La marca se hizo presente en el Mundial 2026 a través de una creativa campaña enfocada en acompañar “en su dolor” a los hinchas de las selecciones derrotadas. Para ello, Uber repartió pañuelos desechables en dos FIFA FAN Festivals y activó descuentos de hasta el 30% para los aficionados que sufren la eliminación de su equipo.
A diferencia de muchas marcas que celebran únicamente a los equipos ganadores, Uber decidió centrar su estrategia en quienes abandonan el Mundial con una derrota. Bajo el concepto “Sorry for your team’s loss”, la compañía convirtió la frustración de los aficionados en el eje de una activación que mezcló humor, empatía y beneficios reales para los usuarios.
La campaña incluyó el reparto de pañuelos desechables en dos FIFA Fan Festivals y en distintas ciudades sede del torneo, además de ofrecer descuentos de hasta el 30% en viajes a los aficionados cuyas selecciones fueron eliminadas. La propuesta demuestra cómo el marketing deportivo puede generar conversación sin depender únicamente de la victoria.
Cuando perder también puede convertirse en una oportunidad de marca
Uber apostó por un insight sencillo: en un Mundial, la mayoría de hinchas termina viviendo una eliminación. En lugar de celebrar únicamente a los campeones, la marca encontró una oportunidad para conectar con una emoción compartida por millones de personas.
El tono de la campaña evitó dramatizar la derrota y recurrió al humor. Los pañuelos y los descuentos funcionaron como un gesto simbólico para “acompañar el duelo” de los aficionados, convirtiendo una experiencia negativa en una interacción positiva con la marca.
La estrategia responde a un contexto en el que el fútbol continúa siendo el deporte con mayor capacidad de convocatoria. Según el Nielsen Global Sports Report 2025, el 51% de la población mundial se considera fanática del fútbol, mientras que los grandes torneos representan una oportunidad excepcional para que las marcas construyan afinidad con sus audiencias.
El Mundial se gana también fuera de la cancha
La competencia por captar la atención de los aficionados ya no ocurre únicamente durante los 90 minutos del partido. Hoy, las marcas buscan formar parte de toda la experiencia que rodea al evento, desde las celebraciones hasta las decepciones.

De acuerdo con Deloitte, más de tres cuartas partes de los aficionados califican su pasión por el deporte con un nivel de siete o más sobre diez, mientras que cerca del 90% asegura que su fanatismo se ha mantenido o incluso ha crecido en los últimos años. Esa intensidad emocional convierte a los grandes torneos en escenarios privilegiados para las marcas.
A ello se suma que los aficionados consumen el deporte de forma cada vez más social y digital. Deloitte también señala que el 77% de los fans realiza alguna actividad relacionada con el partido mientras lo ve desde casa, como comentar en redes sociales, consultar estadísticas o interactuar con otros seguidores, ampliando el alcance de campañas.
Uber construye afinidad con los aficionados
Aunque el beneficio económico fue un incentivo importante, el verdadero valor de la campaña estuvo en generar una experiencia memorable alrededor de un momento emocional. La activación convirtió un simple código promocional en una historia fácil de compartir tanto presencialmente como en redes sociales.
Nielsen destaca que los aficionados al fútbol muestran una mayor predisposición hacia las marcas patrocinadoras que el público general. Además, el Mundial 2026 representa una oportunidad especialmente relevante por el crecimiento sostenido del interés global en el torneo y por la capacidad del fútbol para movilizar audiencias diversas.
En un escenario donde decenas de marcas compiten por destacar durante la Copa del Mundo, acciones como “Sorry for your team’s loss” evidencian que la creatividad no siempre depende de grandes despliegues tecnológicos. En ocasiones, basta con entender el estado de ánimo del consumidor y ofrecer una respuesta oportuna para transformar una derrota deportiva en un recuerdo positivo de marca.







