KFC presenta una campaña que refleja uno de los tantos sacrificios que hacen las madres por sus hijos, quienes aplazan la hora de la cena para alimentarlos, calmar sus llantos o hacerlos descansar.
Cuando una mujer se convierte en madre, cambia por completo su rutina y prioridades, dejando en segundo plano sus necesidades propias para anteponer el bienestar de sus hijos. Ante ello, KFC ha desarrollado una campaña que habla de forma única de los tantos sacrificios que hacen por sus pequeños.
La propuesta, presentada a puertas del Día de la Madre, es una metáfora visual de cómo su amor hace que recuerden alimentar a sus bebés, cuidarlos, protegerlos y más, olvidando alimentarse a ellas mismas. Es decir, refleja cómo aguantan el hambre para darle toda la atención al ser que traejeron al mundo.
Campaña “Finger lickers come first”
La campaña desarrollada por la agencia Mass McCann Colombia, presenta tres piezas que logran transmitir esa idea mostrando a una madre con su hijo en escenarios diversos: mientras calma a su bebé del llanto, lo carga o descansa con él echado en su regazo. El giro es que todo esto sucede mientras se observa a un lado distintos productos de KFC.
En declaraciones a Mercado Nergro, la agencia comentó lo siguiente sobre el insight detrás de la propuesta:
“Nació de algo que pasa todos los días. Y es que cuando las mamás tienen niños pequeños, algo que no pueden hacer tranquilas es comer. Se vuelve muy complicado porque los niños lloran, las llaman, siempre buscando su atención. De ahí nace la campaña, de poner como prioridad siempre a los hijos, incluso antes que comer. Es tan así, que a veces las mamás terminan comiendo todo frío” .
¿Por qué KFC apuesta por contar esa verdad en lugar de una celebración más tradicional?
Asimismo, destacaron que decidieron mostrar este lado cotidiano y poco idealizado de la maternidad porque consideran que la mejor forma de homenajear a las madres es reconociendo aquello que hacen en su día a día y que muchas veces pasa desapercibido.
Respecto a la composición de las piezas, cada gráfica presenta una colorización y elementos que combinan con los colores emblemáticos del fast food. Si bien no incluyen textos descriptivos, sí incorporan una frase en blanco que bordea la cabeza de los bebés en las imágenes: “Finger lickers come first”.
El empleo de esta frase funciona como un juego de palabras con el que buscan transmitir que siempre hay unos “chupa dedos” —en referencia a los bebés o “finger lickers”— que, para las mamás, estarán primero que cualquier cosa. Además, conecta con el icónico slogan de la cadena: “It’s Finger Lickin’ Good” (“Para chuparse los dedos”).
La propuesta llega en un momento clave para conectar con el público desde el lado emocional. Hace unos días, Huggies también hizo lo propio con una campaña que reconoce a los bebés recién nacidos que se encuentran en cuidados intensivos como “pequeños luchadores”.







