La marca aprovechó las espaldas de las personas más altas del concierto, obsequiándoles polos con diseños publicitarios que incluían frases alusivas a un problema recurrente entre los más bajos: que les tapen la vista.
A la popular marca de mayonesa le nació una innovadora forma de tener presencia en medio de un festival de rock argentino. Y es que apostó por una estrategia que convierte algo que para algunos es un problema en una oportunidad de marca: utilizó las espaldas de los más altos como un medio publicitario.
Hellmann’s entregó en el Cosquín Rock un peculiar obsequio a los asistentes de estatura prominente. Este consistió en unos polos, cuyo diseño no solo mostraba su producto, sino que iba acompañado de frases que apelaban al hecho de que este grupo de personas, de forma no intencional, reducen la visión del espectador más bajo.

Fomentó la participación de todo el público
Otro dato llamativo de la dinámica es que también brindó una recompensa al público de talla baja, puesto que les daba un premio por compartir contenido. Es decir, ningún grupo fue excluido, fomentó la participación de todos y logró una conexión de forma única con los asistentes.
“Junto a Hellmann’s llegamos al Cosquín Rock y creamos un medio que no existía: las espaldas del público. Así nació “Tasty Backs”, una acción que convierte un insight cultural en una oportunidad para mostrar los sabores de Hellmann’s. Nos metimos en el pogo del mejor público del mundo y convertimos las remeras del festival en un nuevo formato publicitario”, comentaron desde Ogilvy Argentina.
La propuesta encontró un nuevo espacio de comunicación de marca, miró con humor una realidad incómoda y logró ser parte del evento de forma auténtica.
Esta campaña recuerda a una llamativa acción que hizo Pulp el año pasado. La marca hizo una campaña en la que transformaba un elemento muy característico en las mesas de menú (los manteles) en otro espacio de comunicación de marca.







