A medida que crece la conversación por la secuela de la icónica película, distintas marcas con presencia en el país publican piezas inspiradas en el universo de la moda.
La industria del entretenimiento ya calienta motores ante el próximo estreno de «El diablo viste a la moda 2», la secuela de la recordada película que marcó a toda una generación de amantes de la moda y del cine. Desde que se confirmó el proyecto, la expectativa por el regreso de la historia ha generado una ola de comentarios, recuerdos y referencias a la estética y los personajes que popularizó la cinta original.
Estrenada en 2006, «El diablo viste a la moda» se convirtió rápidamente en un fenómeno cultural gracias a su retrato del mundo editorial y su estética ligada a la industria fashion. Asimismo, la película, basada en la novela homónima de Lauren Weisberger, consolidó a su protagonista Miranda Priestly, interpretada por Meryl Streep, como uno de los personajes más recordados del cine contemporáneo.
Con esa premisa, a pocos días del estreno de la secuela protagonizada por Anne Hathaway, varias marcas peruanas comenzaron a publicar contenidos inspirados en el imaginario visual y narrativo de la película.
Guiños de marcas peruanas al universo de «El diablo viste a la moda»
Algunas empresas locales aprovecharon el momento para compartir piezas que evocan escenas, frases o elementos asociados al imaginario fashion de «El diablo viste a la moda». Por ejemplo, la cadena de restaurantes Bembos publicó una pieza visual protagonizada por una figura que recuerda al estilo de Miranda Priestly, acompañada del mensaje: «Cuando te quieren invitar una Bembos pero sin cremas».
Por su parte, Oxxo difundió una publicación en la que un vestido negro y unos tacones rojos protagonizan la escena dentro de uno de sus locales. En tanto, McColin’s recreó la transformación del personaje con una pieza donde una peluca rubia aparece frente a uno de sus productos, mientras que Santorini compartió una imagen de dos personas sosteniendo sus helados con el mensaje: «No seas ridícula, todos quieren un Santorini».
Otras marcas, e incluso instituciones, también se sumaron con referencias visuales y frases vinculadas a «El diablo viste a la moda», integrando elementos asociados a la moda, los tacones rojos y el estilo editorial que caracteriza a la historia.







