Con el objetivo de anunciar su llegada a una de las provincias más importantes de Argentina, Uber Eats realizó una campaña de publicidad con bolsas gigantes distribuidas en distintos puntos de Córdoba.
A Uber Eats no se le ocurrió una mejor manera de comunicar que su servicio ya está disponible en Córdoba, que colocando su icónica bolsa de delivery, pero de un tamaño gigante en distintos puntos de dicha capital.
La campaña de publicidad exterior, desarrollada por la agencia Wieden+Kennedy Argentina, utilizó los exteriores de distintos restaurantes para cubrirlos con bolsas de la plataforma de un tamaño, ¿el objetivo? que cada visitante de esos espacios descubra que también puede consumir lo que ofrezcan, pidiéndolo a domicilio.

Esta iniciativa no solo destacó por presentar soportes de impacto. También saca a relucir el reconocimiento de marca que con el paso del tiempo ha ganado la app. Y es que no eran anuncios diciendo textualmente “pide comida en Uber Eats”. Se basaron en letreros que sólo mostraban un elemento característico de su identidad.
La campaña contempló el ofrecimiento de promociones y descuentos
Además, cada soporte incluía un código QR en la parte inferior del logo de la bolsa. Una vez era escaneado, los usuarios podían acceder a promociones exclusivas para miembros de Uber One (membresía de Uber). Estas consistían en beneficios como entregas gratis y otras sorpresas.
«Estamos felices de llegar a Córdoba y queríamos que eso se sintiera en las calles. Transformar las fachadas de los restaurantes con nuestras bolsas fue la manera que encontramos para comunicar de forma directa y visual a los consumidores que ahora también pueden encontrar sus lugares locales favoritos en la aplicación Uber Eats», comentó Mariana Muntz, directora de marketing de Uber para el Cono Sur.
Con esta propuesta la marca refleja que con una idea creativa se puede comunicar un lanzamiento. La ejecución no requirió millonarias inversiones, solo se valió de ingenio para dar a conocer la nueva cobertura de su servicio de entregas.








