El histórico estudio japonés recibirá el reconocimiento en octubre, en Oviedo, tras décadas de influencia en el cine, la animación y la cultura visual contemporánea.
El Studio Ghibli ha sumado un nuevo reconocimiento internacional al ser distinguido con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026, un galardón que pone en valor su influencia cultural y narrativa dentro de la industria audiovisual global.
La Fundación Princesa de Asturias anunció el reconocimiento el 6 de mayo y destacó el aporte de la compañía a la comunicación contemporánea a través de historias como «El viaje de Chihiro», «El cuento de la princesa Kaguya» o «Mi vecino Totoro» que han trascendido generaciones y fronteras.
¿Cómo Studio Ghibli transformó la industria del anime?
El estudio nació en 1985 bajo el liderazgo de Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki, poco después del impacto que generó «Nausicaä del Valle del Viento». Desde mediados de los ochenta, Studio Ghibli construyó una identidad visual y narrativa que logró diferenciarse dentro del mercado internacional del entretenimiento.
Con el paso de los años, la firma desarrolló un catálogo que se convirtió en referencia obligatoria para la animación contemporánea. Títulos como «La princesa Mononoke», «El castillo ambulante» y «El chico y la garza» consolidaron un estilo que mezcla fantasía, contemplación, crítica social y sensibilidad ambiental.
Precisamente, el jurado resaltó la capacidad del estudio de animación japonés para transformar la creatividad en una herramienta de comunicación cultural. También subrayó la presencia constante de temas vinculados con la empatía, la convivencia y el vínculo entre las personas y la naturaleza.
Es importante destacar que la elección del estudio se produjo entre 48 candidaturas provenientes de 20 países. De esta forma, Studio Ghibli se convierte en uno de los principales protagonistas culturales de la edición 2026 de los premios.
Studio Ghibli y el auge del anime: De “El viaje de Chihiro” a “El chico y la garza”
Este prestigio coincide con el crecimiento sostenido del anime en las plataformas de streaming y el mercado global del entretenimiento. En los últimos años, las producciones japonesas han consolidado una expansión sin precedentes en su alcance comercial y cultural, posicionándose como el nuevo pilar del consumo para las audiencias jóvenes en todo el mundo.
Esta tendencia se ve respaldada por el Anime Industry Report 2025 de la Association of Japanese Animations, el cual reveló que el mercado internacional ya genera más del 50% de los ingresos totales de la industria, que alcanzó una valoración histórica cercana a los US$24.500 millones. Impulsado por el acceso masivo a catálogos digitales y por su integración en la identidad cultural de la Generación Z, este fenómeno confirma que el soft power japonés ha dejado de ser un nicho para convertirse en un lenguaje cultural dominante en Occidente.
En este proceso, Studio Ghibli ha mantenido un rol protagónico. Su desembarco en el ecosistema digital permitió que nuevas generaciones descubrieran obras maestras estrenadas hace décadas, mientras que la viralidad en redes sociales y el auge del merchandising revitalizaron su universo visual.
A nivel cinematográfico, el estudio reafirmó su vigencia tras el éxito de «El chico y la garza», cinta que se alzó con el Oscar a Mejor Película Animada en 2024. Ese mismo año, el Festival de Cannes otorgó a la productora una Palma de Oro honorífica; un reconocimiento histórico, pues fue la primera vez que el galardón recayó en una institución y no en una figura individual.
Ahora, con la reciente concesión del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, Studio Ghibli termina de blindar su posición como una de las marcas culturales más influyentes del siglo XXI y como el máximo referente del storytelling audiovisual contemporáneo.









