La compañía tecnológica pagaría esta millonaria suma para poner fin a una demanda que acusa a Meta de haber diseñado sus plataformas para generar adicción en menores de edad y no protegerlos adecuadamente frente a contenidos perjudiciales.
Meta enfrenta uno de los juicios de mayor alcance en el que se ha visto involucrado por el funcionamiento de sus plataformas. Tras ser acusado de violar leyes de protección a menores de edad, el gigante tecnológico acordó pagar más de 17.000 millones de dólares por la demanda colectiva en su contra.
Las acusaciones apuntan a Meta por presuntamente diseñar plataformas para que resulten adictivas para niños y adolescentes, con funciones creadas para mantenerlos en ellas el mayor tiempo posible. Ejemplo de ello serían las historias de Instagram y la reproducción automática de videos.
El acuerdo millonario de Meta
La demanda también plantea que Meta incentiva que los jóvenes reingresen a las aplicaciones constantemente a través de varias funciones, entre ellas las notificaciones frecuentes. A ello se le suma el supuesto uso indebido de datos personales de los niños.

Esta serie de acusaciones se enmarcan en la presunta violación de las leyes federales y estatales de protección de la privacidad de los menores de edad. Pese a que la compañía rechazó las imputaciones, decidió plantear un acuerdo con el propósito de dar fin a la demanda colectiva.
La empresa dirigida por Mark Zuckerberg propuso pagar 17.000 millones de dólares directamente a 48 estados, Washington DC y tres territorios de EE. UU.. Además, planteó aportar a un “fondo” conjunto si otras dos plataformas —Youtube y TikTok— también implementan controles.
Fiscalía a favor del acuerdo
Los fiscales generales de los estados y territorios de EE. UU. que demandaron a Meta expresaron su beneplácito por el acuerdo obtenido en el tribunal de Nueva York.“Es una victoria monumental para la salud pública de los jóvenes”, expresó el fiscal general de Washington DC, Brian Schwalb.

«Meta explotó intencionadamente a los niños con fines de lucro y luego mintió al respecto, afirmando que sus productos eran seguros cuando sus propias investigaciones internas confirmaban que las plataformas eran adictivas y dañinas», agregó.
Pese a que el acuerdo aún requiere aprobación judicial, el fiscal general considera una victoria para su equipo e indicó que esta sola es “la primera plataforma en sentarse en la mesa”, aludiendo que existen otras situaciones similares en el sector tecnológico.







