One Piece x Ajinomoto consta de una colección de seis envases coleccionables, una colaboración que durante las ultimas semanas ha sido promovida en mercados como Brasil, Argentina y Colombia.
Las colaboraciones entre marcas de consumo masivo y franquicias de entretenimiento continúan ganando espacio dentro de las estrategias de marketing en Latinoamérica. El más reciente ejemplo llega de la mano de Ajinomoto, que presentó una edición especial de su tradicional condimento AJI-NO-MOTO® inspirada en One Piece, una de las propiedades intelectuales japonesas con mayor alcance global.
La colección está compuesta por seis envases coleccionables que incorporan ilustraciones de algunos de los personajes más reconocidos del anime creado por Eiichiro Oda. Entre ellos aparecen Monkey D. Luffy, Luffy Gear 5, Buggy, Trafalgar Law, Sanji y Shanks, cada uno acompañado por elementos visuales relacionados con la gastronomía y la preparación de alimentos.
Los productos conservan la identidad visual habitual de la marca —envases cilíndricos blancos con tapa roja—, pero incorporan diseños diferenciados mediante colores, ilustraciones y branding compartido entre Ajinomoto y One Piece. El resultado es un producto que mantiene su función original dentro de la cocina, pero que adquiere un nuevo valor asociado al coleccionismo y al fandom.
Durante las últimas semanas, la campaña comenzó a cobrar visibilidad en distintos mercados latinoamericanos. Colombia se ha convertido en uno de los principales focos de comunicación de la iniciativa mediante contenidos en redes sociales, concursos y dinámicas promocionales vinculadas a los envases temáticos. Acciones similares también han aparecido en otros países de la región, como Argentina y Brasil, reflejando una estrategia coordinada para amplificar el alcance de la colaboración.
One Piece x Ajinomoto: Cuando el empaque se convierte en medio de comunicación
Más allá de la licencia, la colaboración evidencia una tendencia cada vez más frecuente dentro del marketing de consumo masivo: utilizar el packaging como plataforma de engagement.
A diferencia de otras asociaciones que se limitan a campañas publicitarias temporales, Ajinomoto traslada la colaboración directamente al producto. El envase se convierte en el principal punto de contacto con el consumidor, generando diferenciación en góndola y creando incentivos de compra que van más allá de los atributos funcionales del condimento.
La lógica es similar a la que han utilizado marcas de bebidas, snacks y cadenas de comida rápida en los últimos años: transformar artículos de consumo cotidiano en objetos coleccionables capaces de generar conversación orgánica en redes sociales. En este modelo, el empaque deja de ser únicamente un contenedor para convertirse en una pieza de contenido.
La elección de One Piece responde precisamente a esa capacidad de movilizar comunidades. Con más de dos décadas de presencia en la industria del entretenimiento, la franquicia mantiene una base de seguidores activa en múltiples generaciones y mercados, lo que amplía las posibilidades de conexión para las marcas que se asocian con ella.
Una alianza que se ha expandido más allá de los envases
Aunque la colección de AJI-NO-MOTO® es la manifestación más reciente de la colaboración en Latinoamérica, la relación entre Ajinomoto y One Piece tiene antecedentes en otros mercados y categorías de producto.
En Japón, la compañía lanzó previamente ediciones especiales del condimento inspiradas en la franquicia como parte de las celebraciones por los aniversarios del anime, incluyendo botellas coleccionables distribuidas en el mercado local y campañas vinculadas a los más de 25 años de la serie.
La alianza también se ha extendido a otras líneas del portafolio de la compañía. En Malasia, por ejemplo, Ajinomoto desarrolló una campaña promocional junto a One Piece para su línea de gyozas congeladas, incorporando sorteos, premios temáticos y experiencias relacionadas con la cultura japonesa. La iniciativa estuvo acompañada por material gráfico protagonizado por personajes de la serie y actividades dirigidas a consumidores y fans del anime.
Estos antecedentes muestran que la colaboración ha evolucionado más allá de una acción puntual de licensing. En distintos mercados, Ajinomoto ha utilizado el universo de One Piece para conectar categorías de alimentos con audiencias que mantienen una fuerte afinidad con la cultura pop japonesa. La estrategia permite adaptar la propiedad intelectual a diferentes productos y contextos comerciales sin perder coherencia entre las activaciones desarrolladas por la marca.
El auge del anime como plataforma para las marcas
El lanzamiento también confirma el creciente protagonismo del anime dentro de las estrategias de licensing y colaboración de las marcas globales.
Lo que durante años fue considerado un nicho de entretenimiento hoy se ha convertido en una herramienta de comunicación capaz de conectar con consumidores jóvenes y adultos por igual. Marcas de moda, tecnología, alimentos y bebidas han incorporado franquicias japonesas a sus campañas como una forma de capitalizar comunidades ya existentes y generar afinidad cultural.
En el caso de Ajinomoto, la relación resulta especialmente coherente. Tanto la marca como One Piece forman parte de la cultura popular japonesa y cuentan con reconocimiento internacional, lo que facilita una integración natural entre producto y propiedad intelectual.
La colección demuestra cómo una categoría tradicional puede renovar su presencia en el mercado sin modificar la formulación del producto. La innovación no está en el contenido del envase, sino en la historia que el envase es capaz de contar. Y en una industria donde la atención del consumidor es cada vez más disputada, convertir un condimento en una pieza de colección puede resultar tan relevante como lanzar un nuevo producto.










