El innovador producto, ideado por la agencia Rethink, forma parte de una campaña de Melanoma Canadá que busca concientizar sobre los riesgos de la exposición prolongada a los rayos UV.
Las fundas de libros, aunque muchos no las conocen, se han vuelto muy populares desde hace algunos años en el mundo de los bibliófilos, puesto que ayudan a protegerlos, hacen que luzcan más chic y permiten leerlos sin que nadie sepa de qué tratan. No obstante, una conocida organización acaba de dotarlos de un nuevo y poderoso atributo.
La organización Melanoma Canadá lanzó una reinterpretación de estas fundas para promover la protección de la piel de los rayos del sol. Bajo el nombre de “The Sun Cover”, este artículo se inspira en los reflectores de bronceado de antaño, pero invertidos para evitar el impacto de los rayos en el cuerpo.
The Sun Cover utiliza material reflectante
Esta propuesta además destaca por su ingenio, ya que invierte el material reflectante para provocar el rebote de los rayos del sol de la parte superior del cuerpo, protegiendo zonas como la cara, el cuello y el pecho. Además, esto también es posible gracias a que cuenta con una superficie de 30 pulgadas que es adaptable a libros físicos y electrónicos.
Se trata de un artículo tan funcional como sencillo de utilizar. Y es que es ligero y plegable, lo cual permite que sea fácil de transportar en bolsas de playa. Su diseño busca que las personas lean con tranquilidad en exteriores donde puede estarse en contacto directo con el sol.

“¿Qué hay más relajante que tomar el sol con un buen libro durante las vacaciones? Sin embargo, también es muy peligroso: la exposición prolongada a los rayos UV sigue siendo la principal causa de cáncer de piel. Por eso, hemos transformado un símbolo muy conocido en una solución protectora: la Sun Cover , una funda gigante para libros diseñada para que leas con tranquilidad, sin que el cáncer se convierta en parte de tu historia”, comentaron desde la organización.
The Sun Cover llega en un momento crítico
La parte estética tampoco se ha dejado de lado. Como se mencionó anteriormente, el reflector reimagina de forma irónica los reflectores metálicos que solían usarse en los 70. En esos años, se emplearon láminas plateadas para intensificar la luz solar sobre el rostro. No obstante, en esta campaña se cambia su función porque sirve como un deflector.
Por otro lado, esta iniciativa se lanza en un momento clave debido a que, según indica la organización, los casos de melanoma están presentando un aumento del 17 % sólo en los últimos años. Sin embargo, pese a dicha realidad, gran cantidad de canadienses sigue pasando algunas horas del día bajo el sol.

Esta acción destaca porque hackea un hábito que ya existe entre un grupo de personas. Se está transformando un protector de libros en un escudo protector para uno de los cánceres más agresivos.








