Bajo el título “We Won’t Rest in Peace”, la campaña de Greenpeace hace uso de la comedia como herramienta para invitar a los mayores de 50 años a incluir causas ambientales dentro sus testamentos.
La organización ecologista internacional, Greenpeace, replantea la muerte como un momento en el que también se puede practicar el activismo. Su nueva campaña “We Won’t Rest in Peace” busca inspirar a los adultos mayores de 50 años a dejar parte de su testamento a causas ambientales como su ONG.
De corte cinematográfico, el spot, muestra la donación como un último acto de protesta antes de partir completamente. La comida funciona como una herramienta para captar la atención del público lejos de la publicidad tradicional de las organizaciones de este tipo. Incluso, hacen uso de efectos especiales y tomas en lugares emblemáticos de Londres para abrir la conversación sobre el activismo postmortem.
“We Won’t Rest in Peace”
La iniciativa revoluciona la muerte y la convierte en un escenario para el activismo. Dejar una parte de su herencia como donación no es visto como obligación, sino como un último acto de protesta. A través de una serie de imágenes y videos del daño ambiental en el planeta, la ONG ecologista busca impulsar las donaciones de parte de un público que generalmente se considera que no está interesado en estas causas.
El spot utiliza un humor irreverente para dar vida a calaveras, gusanos y urnas como defensores del activismo postmortem. La campaña reivindica las donaciones de una parte de la herencia como una demostración del compromiso con la protección del mundo natural. “Una donación de legado a Greenpeace es un acto de desafío mediante el cual sus valores perdurarán mucho después de su partida”, mencionó Melanie McNeill, directora de recaudación de fondos de la ONG.
De la mano de la agencia creativa Elvis, Greenpeace desarrolló una campaña alineada a sus valores e identidad. Desde un inicio, la organización consideró que la protesta requiere energía y personalidad. Por lo que, el concepto detrás de este spot partió de la siguiente idea: “para cambiar el mundo, hay que organizar una fiesta mejor que la de quienes lo destruyen”.
La estrategia detrás del spot de Greenpeace
Concebido para difundirse tanto en cines como en redes sociales y plataformas digitales, el anuncio de Greenpeace presenta a quienes incluyen causas ambientales en su testamento no como simples donantes, sino como activistas cuyas convicciones permanecen intactas incluso después de su muerte.

A través de esta pieza, la organización cuestiona la forma en que la industria suele comunicarse con el público de mayor edad, buscando conectar con un «target» que con frecuencia es subestimado por la publicidad. De hecho, el 62% de las personas mayores de 50 años considera que las campañas infravaloran su interés por el activismo.
Según una investigación reciente realizada por Greenpeace junto a Savanta, el 48% de los mayores de 50 años contempla incluir donaciones a ONG en su testamento. Asimismo, el 59% cree que el planeta estará en peores condiciones al momento de su fallecimiento que cuando nacieron. En esa misma línea, al 62% le inquieta el mundo que dejarán a las próximas generaciones.











