Vagisil lleva un formato popular en redes sociales a pantallas DOOH y centros comerciales de Madrid para posicionar el cuidado íntimo como parte de los artículos de uso cotidiano.
Las tendencias que nacen en redes sociales se han convertido en un recurso cada vez más utilizado por las marcas para conectar con las audiencias desde códigos familiares. Sin embargo, algunas campañas van un paso más allá del entretenimiento y aprovechan estos formatos para introducir conversaciones que rara vez ocupan un lugar central en el contenido digital.
Ese es el enfoque de la más reciente campaña de Vagisil, que toma como punto de partida el popular formato «What’s in my bag?», donde creadores de contenido muestran los objetos que llevan en sus bolsos, para plantear una pregunta distinta: ¿por qué los productos de cuidado íntimo siguen estando ausentes de esa rutina cotidiana?
Vagisil utiliza un formato viral para cuestionar la ausencia del cuidado íntimo
La campaña parte de una contradicción habitual. Aunque los bolsos suelen contener artículos relacionados con el cuidado personal, los productos destinados al bienestar íntimo continúan siendo poco visibles, incluso cuando forman parte de la rutina de muchas personas.
A partir de esa observación, la marca adapta uno de los formatos más reconocibles de plataformas como TikTok e Instagram para trasladar la conversación hacia un tema que, con frecuencia, permanece fuera del contenido compartido en redes sociales. En lugar de centrarse únicamente en el producto, la iniciativa utiliza un código cultural ampliamente identificado por las audiencias para abrir un nuevo espacio de diálogo.
La estrategia refleja una tendencia cada vez más presente en el marketing: aprovechar dinámicas propias del ecosistema digital para construir mensajes que resulten familiares sin alterar el comportamiento natural de los usuarios frente al contenido.
La campaña traslada la conversación de redes sociales a pantallas DOOH en Madrid
Más allá del entorno digital, Vagisil extendió la campaña al espacio público mediante una estrategia de Digital Out of Home (DOOH). La marca instaló piezas publicitarias en las estaciones de Atocha y Moncloa, dos de los principales puntos de tránsito de Madrid, además de diferentes centros comerciales de la ciudad.
La activación coincide con el periodo previo a las vacaciones de verano, un momento en el que miles de personas se desplazan hacia distintos destinos y reorganizan los artículos que llevan consigo durante sus viajes. Ese contexto permite que el mensaje dialogue con una situación cotidiana y refuerce la presencia del producto como parte de los objetos habituales dentro del bolso.
Con esta iniciativa, Vagisil combina un lenguaje nacido en las redes sociales con una estrategia de presencia física para ampliar el alcance de la campaña. La marca utiliza un formato ampliamente reconocido por el público digital y lo adapta al entorno urbano, buscando incorporar el bienestar íntimo a una conversación cotidiana desde un enfoque basado en hábitos y contexto de uso.









