La campaña desarrollada por Norlop VML Ecuador transforma tatuajes reales en alimentos expuestos al calor para representar de forma gráfica los efectos de la radiación UV sobre la piel.
Los efectos de la exposición prolongada al sol no siempre son visibles de inmediato. Para representar ese daño de una manera gráfica, SOLCA Ecuador tomó un elemento cotidiano que permanece sobre la piel y lo llevó a un escenario extremo: ¿qué pasaría si el sol pudiera “cocinarla”?
La respuesta se convirtió en una serie de imágenes construidas a partir de tatuajes reales. Un pez koi aparece transformado en pescado, un ave termina convertida en pollo y un diseño de ala adopta la apariencia de una alita cocinada. La campaña utiliza estas transformaciones como una representación visual del deterioro que los rayos ultravioleta pueden provocar en la piel.
La campaña utiliza tatuajes reales para representar el daño solar
La idea parte de una observación sencilla: los tatuajes están diseñados para permanecer sobre la piel y, por eso, permiten visualizar de manera directa una superficie que normalmente no muestra los efectos acumulativos de la exposición solar. Al llevar esos diseños a una situación de “cocción”, la campaña construye una asociación inmediata entre el calor del sol y el daño que puede producir.

El recurso creativo funciona precisamente porque transforma imágenes reconocibles en algo inesperado. El pez koi deja de parecer un tatuaje y pasa a verse como un alimento cocinado; lo mismo ocurre con el ave y el ala. La intervención genera una lectura visual que busca hacer tangible un problema cuyos efectos pueden desarrollarse durante años.
Así, el tatuaje deja de ser únicamente el elemento gráfico de la pieza y se convierte en el soporte de una advertencia. Lo que cambia en la imagen representa aquello que ocurre en la piel como consecuencia de una exposición acumulada a los rayos UV, incluso cuando las señales todavía no son evidentes a simple vista.
Una metáfora visual para hablar de prevención
Creada por Norlop VML Ecuador para SOLCA, la campaña recurre a una metáfora física para abordar un tema relacionado con la prevención del daño solar. En lugar de representar directamente lesiones o consecuencias médicas, utiliza la transformación de los tatuajes para construir una imagen que permita imaginar el efecto del sol sobre la piel.

La propuesta también demuestra cómo un elemento personal puede convertirse en un recurso de comunicación. Los tatuajes reales aportan una superficie conocida y reconocible, pero al modificar su apariencia permiten representar un proceso que normalmente permanece oculto. La campaña convierte así algo que las personas llevan sobre su piel en una herramienta para llamar la atención sobre lo que puede estar ocurriendo debajo de ella.
Con esta ejecución, SOLCA utiliza la creatividad para trasladar un mensaje de prevención a un código visual fácil de interpretar: si el sol puede cambiar la apariencia de aquello que está sobre la piel, también puede provocar efectos que no siempre vemos. La campaña pone esa idea en primer plano mediante una imagen cotidiana llevada a un escenario extremo, haciendo visible un daño que muchas veces permanece invisible.







