Plátano Melón, la marca de bienestar sexual, invita a los trabajadores a convencer a sus empresas de permitirles llegar una hora tarde para masturbarse. Como incentivo, ofrece regalar un juguete sexual a quienes logren que sus compañías se sumen a la iniciativa, una propuesta que ya genera comentarios divididos en redes sociales.
¿Llegar una hora tarde al trabajo para masturbarse? Plátano Melón convirtió esta inusual propuesta en el centro de su nueva campaña de bienestar sexual, con la que invita a los trabajadores a pedir una hora adicional antes de comenzar su jornada laboral para dedicarla a aquello que los haga sentir bien.
La idea no se limita a la masturbación. La marca plantea que ese tiempo puede utilizarse para tener sexo, dormir, meditar, descansar o simplemente desconectarse. Pero hay una condición: primero deberán convencer a sus empresas de adoptar la medida y llevar la propuesta hasta sus departamentos de Recursos Humanos.
Plátano Melón quiere que los trabajadores lleguen una hora tarde
La campaña parte de una premisa directa: comenzar la jornada una hora más tarde para dedicar ese tiempo al bienestar personal. Aunque la masturbación es el principal gancho de la comunicación, Plátano Melón amplía las posibilidades y deja en manos de cada trabajador la decisión sobre cómo utilizar esos 60 minutos.
Para llevar la propuesta fuera de la marca, Plátano Melón preparó un documento dirigido a los departamentos de Recursos Humanos, con argumentos para que los trabajadores puedan presentar la iniciativa en sus empresas. Aquellas compañías que decidan sumarse deberán registrar su participación y demostrar que efectivamente implementaron la medida.
Además, la marca convirtió la convocatoria en un incentivo. Las 10 primeras personas que acrediten que su empresa adoptó la propuesta recibirán un juguete sexual de Plátano Melón. La convocatoria estará abierta hasta el 3 de septiembre de 2026.
Una campaña que convirtió la provocación en conversación
La propuesta de Plátano Melón generó conversación en redes sociales, justamente el efecto que la marca buscaba provocar con la acción. Llevar la masturbación a un contexto laboral introduce un elemento inesperado que invita a reaccionar, compartir la idea y debatir sobre si una empresa estaría dispuesta a conceder una hora adicional antes de iniciar la jornada.
Las respuestas fueron diversas: mientras algunos usuarios respaldaron la iniciativa y aseguraron que intentarían plantearla en sus empresas, otros cuestionaron su viabilidad. A esto se sumaron bromas y comentarios sobre las posibles reacciones de jefes y departamentos de Recursos Humanos, haciendo que la conversación trascendiera la propuesta inicial y se extendiera a distintas situaciones alrededor del mundo laboral.
Con una premisa provocadora y fácil de compartir, Plátano Melón consigue llevar su territorio de bienestar sexual a una conversación cotidiana y reconocible. La marca no centra el mensaje únicamente en sus productos, sino en una situación capaz de despertar opiniones, generar interacción y motivar a los propios usuarios a compartirla, haciendo que la conversación se convierta en parte de la campaña.







