El movimiento mundial de jóvenes «Fridays for Future”, fundado por Greta Thunberg, celebró el Día de la Tierra con una campaña que regresa a la niñez a los líderes mundiales. La acción pretende que los líderes del G20 tomen medidas contra la crisis climática
¿Puede un retroceso a las emociones de la infancia cambiar las perspectivas del ahora? Eso es lo que intenta una campaña desarrollada con motivo de la celebración del Día de la Tierra. El movimiento mundial de jóvenes contra el cambio climático fundado por Greta Thunberg, «Fridays for Future», está detrás de esta. Se llama “La Tierra no es un juguete” y dirige un mensaje a los líderes del G20, el foro internacional de gobernantes y presidentes de bancos centrales.
Anthony Albanese (Primer Ministro de Australia), Joe Biden (Presidente de los Estados Unidos de América), Mohammed bin Salman (Príncipe Heredero de Arabia Saudí), entre otros, fueron retratados como niños sosteniendo al planeta en las manos como si fuese una pelota. «La Tierra no es un juguete» fue ideada y producida por la agencia FRED & FARID, Los Ángeles. Los personajes fueron diseñados con el apoyo de AI, por el productor de AI Benjamin Benichou. Así vemos la versión infantil de presidentes como Luiz Enácio Lula da Silva, Alberto Fernández, Xi Jinping, Emmanuel Macron y más.

Líderes mundiales retornan a la niñez
Se trata de una llamada a la acción para que los líderes reconozcan la gravedad de la situación. Pretende conmover, recordarles que un día fueron niños y animarlos a trabajar por un futuro más sostenible. El reciente informe del IPCC reitera que la ciencia es clara y que la necesidad de actuar es urgente. Incluso el Secretario General de la ONU ha llamado la atención a los líderes mundiales por su inacción.
«Fridays for Future», no desaprovecha la oportunidad para recordar las repercusiones del cambio climático. El aumento de las temperaturas globales ha intensificado las sequías en África y América Central. Oras regiones como Asia experimentan un aumento de las lluvias torrenciales, lo que provoca inundaciones catastróficas. Las capas de hielo del Ártico y el Antártico siguen derritiéndose a un ritmo alarmante, provocando la subida del nivel del mar y amenazando a las ciudades costeras de todo el mundo. Entre otras consecuencias.
Katharina Maier, Fridays For Future US: «La humanidad se encuentra en una encrucijada. Ahora es cuando decidimos cómo queremos seguir adelante como civilización. ¿Crearemos un futuro habitable, justo y equitativo para todos? ¿O dejaremos que las generaciones presentes y futuras vivan en el caos y la destrucción? Los sistemas que sostienen la vida en el planeta se están desintegrando, y nuestro medio ambiente necesita ser restaurado».








