El veredicto de un tribunal federal en Nueva York respalda las acusaciones de decenas de estados sobre prácticas anticompetitivas en la industria del entretenimiento en vivo y abre la puerta a posibles cambios estructurales en el negocio de los conciertos.
Live Nation y su filial Ticketmaster operaron con prácticas monopolísticas en el mercado de conciertos y venta de entradas, según determinó un jurado federal en Nueva York. El fallo se produjo tras un proceso judicial impulsado por una coalición de fiscales generales estatales que cuestionó el dominio de la compañía en distintos eslabones del negocio del entretenimiento en vivo. De acuerdo con los demandantes, la empresa concentró demasiado poder en la promoción de conciertos, la gestión de recintos y la comercialización de entradas, lo que habría reducido la competencia y elevado los costos para los consumidores.
Un veredicto que podría cambiar el negocio de Live Nation
El caso se convirtió en uno de los procesos antimonopolio más relevantes en el sector cultural en Estados Unidos. Durante el juicio, los fiscales argumentaron que la integración vertical de Live Nation, que promueve conciertos, administra recintos y controla la plataforma de venta de entradas, generó una estructura de mercado difícil de competir para otras empresas.
Tras varias semanas de audiencias y testimonios de ejecutivos de la industria musical, el jurado concluyó que la compañía violó leyes federales y estatales de competencia. Entre otros hallazgos, los jurados señalaron que los consumidores pagaron cargos adicionales en la compra de entradas y que el sistema limitó el acceso de competidores al mercado.
El proceso también abordó la estructura del negocio de Ticketmaster, una plataforma que domina la venta de entradas para grandes recintos en Estados Unidos. Según el fallo, los compradores llegaron a pagar en promedio US$ 1,72 adicionales por boleto, un monto que ahora podría formar parte del cálculo de compensaciones en el proceso judicial. Sin embargo, el veredicto no implica cambios inmediatos en el precio de los boletos. El juez Arun Subramanian deberá analizar en una etapa posterior qué medidas se aplicarán para corregir las prácticas identificadas durante el juicio.
El litigio se originó tras una demanda presentada en 2024 por el Departamento de Justicia y decenas de fiscales estatales, quienes acusaron a Live Nation de controlar gran parte del ecosistema de conciertos en Estados Unidos. Aunque el gobierno federal alcanzó posteriormente un acuerdo con la compañía, varios estados decidieron continuar con el juicio hasta obtener un fallo judicial.
Como parte de ese acuerdo paralelo, Live Nation aceptó permitir que plataformas rivales como SeatGeek y StubHub ofrezcan entradas para sus eventos, además de limitar las tarifas de servicio y eliminar ciertos contratos exclusivos con recintos.







