La campaña de Coca-Cola y Ogilvy Kazakhstan invitó a la Gen Z a describir el sabor de la bebida con metáforas y convirtió sus respuestas en publicidad exterior.
Para muchas bebidas, hablar del sabor puede reducirse a términos como dulce, cítrico, frutal o herbal. Coca-Cola, en cambio, enfrenta una particularidad: cuando las personas intentan explicar a qué sabe, suelen recurrir a emociones, sensaciones y comparaciones difíciles de encasillar.
Esa característica se convirtió en el punto de partida de “The Undescribable Taste”, la nueva plataforma desarrollada por Coca-Cola y Ogilvy Kazakhstan. La propuesta buscó volver a poner el sabor en la conversación entre los consumidores jóvenes sin recurrir a una descripción convencional del producto.
Coca-Cola convierte lo indescriptible en lenguaje visual
La campaña comenzó llevando distintas metáforas sobre el sabor de Coca-Cola a piezas de publicidad exterior. Para hacerlo, la marca utilizó elementos reconocibles de su identidad, como la botella, las burbujas, la efervescencia y otros recursos visuales asociados con la bebida.
En lugar de explicar directamente qué sabor tiene Coca-Cola, las ejecuciones plantearon una interpretación más abierta. La ausencia de una definición concreta se convirtió así en parte del concepto creativo: si el sabor no puede describirse de manera literal, puede representarse a través de la imaginación.
La plataforma también trasladó la conversación a redes sociales. Coca-Cola invitó a jóvenes a explicar el sabor con sus propias palabras y recopiló sus respuestas para utilizarlas como material creativo en una segunda etapa de la campaña.
La Gen Z también construye el mensaje de la marca
Las metáforas más evocadoras de los consumidores pasaron de las redes sociales a nuevas piezas de publicidad exterior. De esta manera, las respuestas del público no funcionaron únicamente como una interacción dentro de la campaña, sino como contenido capaz de alimentar la siguiente fase de comunicación.
La estrategia convirtió a los consumidores en participantes de la construcción del lenguaje de Coca-Cola. La marca planteó el concepto y proporcionó sus códigos visuales, mientras que las personas aportaron las asociaciones y expresiones utilizadas para interpretar el producto.
“The Undescribable Taste” fue creada por Ogilvy Kazakhstan para Coca-Cola y publicada en Kazajistán en agosto de 2026. La campaña utiliza OOH, piezas gráficas e imágenes estáticas para transformar una característica difícil de explicar —el sabor de la bebida— en un territorio creativo desde el que la marca puede volver a conversar con una nueva generación.











