Coca-Cola encargó a cuatro artistas que han pintado a integrantes de la familia real británica realizar retratos de propietarios de negocios locales, que serán exhibidos en la Saatchi Gallery de Londres del 28 de octubre al 1 de noviembre.
Coca-Cola decidió rendir homenaje a los pequeños comerciantes de Reino Unido con una campaña que utiliza uno de los símbolos más representativos de la monarquía británica: los retratos reales. Bajo el nombre de “Local Royalty” (Realeza local), la compañía encargó a cuatro reconocidos pintores retratar a propietarios de negocios independientes con el mismo tratamiento artístico que tradicionalmente reciben los miembros de la realeza.
La iniciativa busca reconocer la contribución de los establecimientos de barrio a sus comunidades, destacando las historias de quienes los administran. Los protagonistas son los propietarios de una tienda de pescado con papas fritas, un pub, una cafetería y una tienda de conveniencia, cuyos retratos fueron realizados por artistas que anteriormente pintaron a integrantes de la familia real británica.
Las cuatro obras forman parte de una exposición gratuita en la Saatchi Gallery de Londres, disponible del 28 de octubre al 1 de noviembre de 2026. La iniciativa también contempla donaciones a organizaciones benéficas elegidas por los propios comerciantes, quienes podrán conservar sus pinturas una vez finalizada la muestra.
Cuatro comerciantes reciben retratos dignos de la realeza
Una de las protagonistas es Pindy Kaur, propietaria de Ocean Fish Bar, un establecimiento de pescado con papas fritas en Barnsley que su familia administra desde hace más de 25 años. Su retrato fue realizado por Nicky Philipps, artista que ha pintado en varias ocasiones a la reina Isabel II, así como a los príncipes William y Harry.
Otro de los participantes es Simon Dafforn-Jones, conocido como “Slugger”, quien dirige The Ferry Boat Inn, un pub ubicado junto al río Dart, en Devon. El comerciante fue retratado por Jamie Coreth, responsable del primer retrato oficial conjunto del príncipe William y Kate Middleton.
Por su parte, Gareth Reid, quien pintó al rey Carlos III durante su etapa como príncipe de Gales, realizó el retrato de Gino Verrecchia, cuya familia administra The University Café de Glasgow desde 1918.
La colección se completa con Kaual Patel, propietario de Torridon Convenience Store, una tienda familiar ubicada en Catford, al sureste de Londres. Su retrato estuvo a cargo de Nick Bashall, artista que anteriormente pintó a la princesa Ana. A diferencia de las sesiones tradicionales, la pintura fue realizada en el propio establecimiento, rodeado del entorno cotidiano del comerciante.
Una exposición para reconocer el valor de los negocios locales
La campaña parte de una investigación encargada por Coca-Cola que revela que el 79 % de los británicos considera que los propietarios de negocios independientes reciben menos reconocimiento del que merecen, mientras que el 87 % los identifica como una parte esencial de la vida en Reino Unido.
El estudio también señala que casi ocho de cada diez personas creen que sus comunidades estarían en peores condiciones sin estos establecimientos. Asimismo, el 80 % de los encuestados considera que los comerciantes locales deberían recibir un mayor reconocimiento por su contribución a la sociedad.
Además de exhibir sus retratos, Coca-Cola busca destacar las historias detrás de cada negocio. Entre ellas se encuentra la trayectoria de The University Café, que conserva una receta de helado de más de un siglo y recibió la visita del chef Anthony Bourdain, así como la labor comunitaria de The Ferry Boat Inn, que ofrece oportunidades de empleo a jóvenes de la zona. Tras la exposición, cada comerciante recibirá su pintura y una donación destinada a una organización benéfica local de su elección.
La estrategia de Coca-Cola para fortalecer su vínculo con las comunidades
“Local Royalty” es la tercera entrega de una plataforma de comunicación con la que Coca-Cola reconoce a sus socios comerciales independientes en Reino Unido. Anteriormente, la compañía desarrolló “The Bosses” y “Counter Cultures”, dos iniciativas dedicadas a destacar las historias de comerciantes y su impacto en las economías locales.
La campaña también refuerza una relación comercial que, según Coca-Cola, se extiende por más de 125 años en el mercado británico. La compañía destaca que el 97 % de los productos que comercializa en Reino Unido también se producen en el país, un dato que utiliza para respaldar su vínculo con la economía local.
A diferencia de una campaña centrada exclusivamente en sus bebidas, Coca-Cola coloca a los propietarios de los establecimientos que comercializan sus productos como protagonistas de su comunicación. La propuesta utiliza el prestigio asociado con los retratos reales para reconocer su contribución cotidiana, reforzando el vínculo entre la marca, sus socios comerciales y las comunidades a las que atienden.











