Cheetos retuerce la realidad para convertir los momentos más comunes en experiencias divertidas, en las que la irreverencia funciona como motor para que su campaña «Retorcidos» conecte con las generaciones más jóvenes.
La marca de snacks regresó al cine artesanal con maquetas, arneses y disfraces que hicieron de la producción de la campaña “Retorcidos” en una experiencia tan ocurrente como el concepto mismo. Con dos jóvenes como protagonistas, Cheetos consiguió atrapar a la Generación Z con contenidos diseñados exclusivamente para redes sociales.
De la mano de la agencia ISLA/México y la productora Rebolución, construyeron un concepto que engloba el poder de los Cheetos Torciditos. El producto no solo quita el antojo, sino que potencia la imaginación y creatividad hasta llevarlas a lo absurdo, como terminar varado en medio de la nada al lado de un chef.
La narrativa detrás de “Retorcidos”
La campaña «Retorcidos» cuenta con dos contenidos centrales en los que se muestra cómo todo se retuerce y se vuelve más absurdo cuando hay unos Cheetos de por medio. Protagonizados por dos jóvenes amigos, los spots ponen al snack como un disparador de irreverencia en medio de un contexto cotidiano.
En Pizza, Pato y Malex se encuentran disfrutando conversando en la casa de uno de ellos hasta que, al comer unos Cheetos Torciditos, una idea creativa llega a sus mentes. Deciden crear un restaurante cuyo producto estrella sea pizza con trozos de este snack encima.
Mientras que, en “Compu”, un dedo manchado de queso le cambia la vida a la computadora de Pato para luego hacer lo mismo con la realidad de ambos. Con un narrador de fondo, la marca mezcla humor y drama en un mismo contenido.
Un enfoque human-centric digital
Cynthia Juárez, marketing grouper de Cheetos, afirmó que la campaña se construyó desde el “human centric digital” a fin de conectar auténticamente con las nuevas generaciones. Además, mencionó que la diversión forma parte del ADN de la marca; por lo que, trasladar este elemento a los contenidos “era un deber”.

Por su parte, Martin Piroyanski —director de ambos spots publicitarios— destacó la apuesta de la compañía por un lenguaje contemporáneo y su propuesta artesanal de producción frente a la inteligencia artificial.
La campaña “Retorcidos” de Cheetos coloca a sus snacks como uno un ícono de la cultura pop que no solo calma los antojos, sino también entrega entretenimiento y diversión a los más jóvenes.







