La marca activó una campaña regional que transforma curvas de las pistas en promociones, contenido y experiencias digitales como parte de su estrategia de patrocinio en Fórmula 1.
En el ecosistema actual del sponsorship deportivo, aparecer en una pista o estampar un logo en una transmisión ya no basta. Las marcas que invierten en grandes propiedades deportivas buscan cada vez más convertir esos acuerdos en plataformas activables, escalables y conectadas con el comportamiento real de sus audiencias. Bajo esa lógica, McDonald’s presentó una nueva campaña que lleva su patrocinio en la Fórmula 1 un paso más allá de la visibilidad tradicional.
La iniciativa, desarrollada por TBWA Colombia para Arcos Dorados, parte de un hallazgo detectado tras analizar los 24 circuitos del calendario oficial de la categoría: varios sectores de las pistas presentan curvas y configuraciones que replican visualmente la forma de los emblemáticos Arcos Dorados de McDonald’s.
Ese descubrimiento se convirtió en el punto de partida de “The Golden Zone”, una plataforma creativa que transforma esas coincidencias geométricas en activaciones promocionales sincronizadas con el calendario de carreras.
Más que usar la Fórmula 1 como simple soporte mediático, la marca convierte elementos estructurales del deporte en parte de su narrativa comercial.
McDonald’s lleva su patrocinio de Fórmula 1 hacia promociones en tiempo real
La campaña se activa durante los fines de semana de carrera y utiliza esos sectores de pista identificados como “Golden Zones” para construir promociones exclusivas dentro de la app de McDonald’s.
Cada activación está inspirada en el trazado del Gran Premio correspondiente, adaptando visuales, dinámica promocional y contenido a la geometría específica de la pista donde se disputa la fecha.
La estrategia busca insertar a la marca en uno de los puntos más intensos de consumo de atención dentro del deporte: el seguimiento en tiempo real de la competencia. En lugar de comunicar desde fuera del espectáculo, McDonald’s integra la mecánica promocional al propio desarrollo narrativo de la carrera.
El resultado es una campaña que traslada el patrocinio desde la mera presencia hacia la participación activa, utilizando el lenguaje visual de la Fórmula 1 como insumo creativo.
Según explicó Santiago Blanco, Chief Marketing and Digital Officer de Arcos Dorados, la campaña se construye sobre el comportamiento de los fanáticos más involucrados de la categoría, quienes no siguen la carrera únicamente por el resultado final, sino curva a curva, atentos a los sectores donde suelen producirse maniobras decisivas.
Ese insight permitió a la marca conectar la arquitectura del deporte con su propio sistema visual de marca.
La campaña amplía el valor comercial del sponsorship más allá de la exposición
Además de promociones en app, “The Golden Zone” contempla extensiones en merchandising, contenido personalizado y otros assets digitales diseñados alrededor de la plataforma.
La idea fue concebida como una estructura escalable para distintos mercados de América Latina, permitiendo a McDonald’s activar el concepto a lo largo de múltiples fechas de la temporada y extender su presencia dentro de la conversación de Fórmula 1 durante todo el calendario.
Desde una perspectiva de marketing, la campaña responde a una tendencia cada vez más marcada en sponsorship: el desplazamiento desde acuerdos centrados en branding hacia modelos donde el patrocinio funciona como motor de experiencias, comercio y engagement.
En ese nuevo escenario, el valor de una alianza con una propiedad deportiva no se mide solo por impresiones o presencia visual, sino por la capacidad de traducir ese vínculo en plataformas activables que generen interacción, comportamiento y conversión.
Con “The Golden Zone”, McDonald’s convierte un activo intangible de la Fórmula 1 —la forma de sus circuitos— en un nuevo territorio de marca, integrando diseño deportivo, mobile commerce y comportamiento fan en una misma ejecución.
La campaña demuestra cómo el sponsorship contemporáneo ya no depende únicamente de estar presente en el deporte, sino de encontrar formas creativas de intervenir su lenguaje, sus códigos y su experiencia de consumo.









