Durante el primer día del CAMP 2026, realizado este 16 de junio, líderes de banca, telecomunicaciones, retail, automoción y comercio electrónico analizaron cómo la omnicanalidad, la inteligencia artificial y la experiencia del cliente están redefiniendo las estrategias comerciales de las marcas.
El tercer bloque de la primera jornada del CAMP 2026 continuó este 16 de junio con el bloque “Nuevas formas de llegar al cliente”, un espacio dedicado a explorar cómo están evolucionando los procesos de venta, atención y relacionamiento con los consumidores en un contexto marcado por la transformación digital.
A través de exposiciones especializadas y un panel multisectorial, representantes de distintas industrias compartieron perspectivas sobre los desafíos que enfrentan las empresas para conectar con consumidores cada vez más informados, exigentes y acostumbrados a experiencias fluidas entre canales físicos y digitales.
La sesión contó con las presentaciones de Antonio Miranda, partner de Omnicom Media Perú y Bolivia, y Catalina Gerstle, gerente senior de Marketing de Mercado Libre para la Región Andina. Además, se desarrolló el panel “Omnicanalidad sin fricciones”, moderado por Naire Vegas, con la participación de Rocío Pérez Egaña, Joel Castillo y Marita Fabiani.
El consumidor espera una experiencia sin fricciones
Uno de los principales consensos del bloque fue que los consumidores ya no distinguen entre canales físicos y digitales. Para ellos, la relación con una marca forma parte de una misma experiencia que debe mantenerse consistente sin importar dónde se produzca la interacción.
En ese escenario, la omnicanalidad deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en una expectativa básica. Las empresas enfrentan el reto de integrar sus distintos puntos de contacto para ofrecer procesos de compra, atención y servicio cada vez más fluidos.
La velocidad de respuesta, la facilidad para resolver necesidades y la coherencia entre canales aparecen como factores decisivos en la construcción de confianza y en la generación de valor para el cliente. A medida que las expectativas continúan elevándose, las organizaciones deben adaptar sus estructuras para responder a consumidores que esperan inmediatez y personalización en cada interacción.
Inteligencia artificial, datos y personalización
La inteligencia artificial fue otro de los ejes centrales de la conversación. Los especialistas coincidieron en que estas tecnologías están transformando la manera en que las empresas entienden a sus clientes, gestionan sus procesos de atención y diseñan experiencias más relevantes.
Más allá de la automatización, la IA permite analizar grandes volúmenes de información, identificar patrones de comportamiento y generar respuestas más precisas a las necesidades de los consumidores. Sin embargo, también se destacó la importancia de implementar estas herramientas desde una perspectiva centrada en las personas.
La confianza, la transparencia y la posibilidad de acceder a atención humana cuando sea necesario continúan siendo aspectos fundamentales dentro de cualquier estrategia de transformación digital. En ese sentido, el desafío no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en utilizarla para fortalecer la relación entre las marcas y sus audiencias.
La capacidad de escuchar seguirá marcando la diferencia
Aunque gran parte del debate estuvo vinculado a innovación y tecnología, las intervenciones coincidieron en un punto transversal: la necesidad de mantener una escucha constante del consumidor.
Los participantes resaltaron la importancia de desarrollar culturas organizacionales orientadas al aprendizaje continuo, la experimentación y la capacidad de adaptación. En un entorno donde los hábitos de consumo cambian con rapidez, comprender al cliente sigue siendo una de las ventajas competitivas más relevantes para cualquier organización.
Escuchar, probar, medir y ajustar aparecen como prácticas indispensables para responder a un mercado en permanente evolución. Bajo esa lógica, el bloque “Nuevas formas de llegar al cliente” dejó una reflexión compartida entre los participantes: el crecimiento futuro dependerá tanto de la adopción tecnológica como de la capacidad de interpretar las necesidades de las personas y convertir ese conocimiento en experiencias que generen valor.







