Especialistas analizaron cómo la IA está transformando los hábitos de búsqueda, las decisiones de compra y las estrategias de posicionamiento digital. El debate giró en torno a la adaptación de las marcas frente a consumidores cada vez más influenciados por asistentes inteligentes y motores generativos.
La inteligencia artificial fue la protagonista del segundo bloque del CAMP 2026 del 16 de junio. Desde distintas perspectivas, especialistas asistentes al CAMP 2026 abordaron uno de los mayores desafíos que enfrentan actualmente las marcas: mantenerse visibles y relevantes en un entorno donde las formas de buscar información, descubrir productos y tomar decisiones de compra están cambiando a gran velocidad.
La conversación estuvo marcada por una premisa compartida entre los expositores: la IA ya no es una herramienta del futuro, sino un factor que está redefiniendo la relación entre consumidores y empresas. En consecuencia, las organizaciones deberán replantear tanto sus estrategias de marketing como la manera en que construyen presencia digital para responder a nuevos hábitos de consumo cada vez más mediados por plataformas inteligentes y modelos generativos.
La oportunidad que la inteligencia artificial abre para el marketing
La jornada comenzó con la ponencia “El tsunami tecnológico”, a cargo de Ángel Bonet, fundador y presidente de Impact Company, quien propuso una reflexión sobre el momento que atraviesa el marketing en medio de la aceleración tecnológica.
Durante su presentación, Bonet sostuvo que la disciplina ha perdido parte de la influencia estratégica que tuvo dentro de las organizaciones durante décadas anteriores. Según explicó, mientras las áreas financieras y tecnológicas fueron ganando protagonismo en la toma de decisiones, muchos equipos de marketing quedaron enfocados principalmente en tareas operativas vinculadas a campañas, contenidos y ejecución.
Sin embargo, el especialista planteó que la inteligencia artificial podría convertirse en una oportunidad para revertir esta situación. Gracias a su capacidad para procesar información, identificar patrones y anticipar comportamientos, las nuevas tecnologías permiten que el marketing vuelva a ocupar un rol más cercano a la estrategia empresarial.
Bonet destacó especialmente el potencial de la IA para impulsar la personalización, mejorar la comprensión de los consumidores y acelerar la toma de decisiones. No obstante, señaló que el verdadero desafío radica en que los profesionales del sector logren liderar esta transformación desde una visión de negocio y no únicamente tecnológica.
Asimismo, subrayó la importancia de desarrollar nuevas competencias vinculadas al análisis de datos, la adaptabilidad y el uso de herramientas de inteligencia artificial, sin perder de vista la capacidad de comprender las necesidades y expectativas de las personas.
Un consumidor cada vez más influenciado por la IA
Posteriormente, Luciano Reveggino Matuk, gerente de proyecto en Aurum Consultoría y Mercado, centró su exposición en los cambios que la inteligencia artificial está generando en el comportamiento de los consumidores.
Su intervención puso el foco en cómo las personas están modificando la forma en que buscan información y evalúan alternativas antes de tomar decisiones. En un contexto donde los asistentes conversacionales y las plataformas generativas ganan terreno, los usuarios comienzan a interactuar con la tecnología de manera más natural, obteniendo respuestas personalizadas y recomendaciones adaptadas a sus necesidades específicas.
Este cambio implica una transformación significativa para las marcas. Si durante años el desafío consistió en captar la atención dentro de buscadores o redes sociales, ahora deben entender cómo funcionan los nuevos sistemas que median entre la información y el consumidor.
La exposición destacó que la inteligencia artificial no solo está alterando los canales de búsqueda, sino también las expectativas de los usuarios, que demandan experiencias más relevantes, rápidas y contextualizadas. Como consecuencia, las empresas necesitan desarrollar estrategias capaces de responder a estas nuevas dinámicas de interacción.
Del SEO tradicional a la optimización para motores generativos
El bloque continuó con la presentación de Nicolás Seguro, cofundador y CEO de Fivvy, quien abordó uno de los cambios más relevantes para el ecosistema digital actual: la evolución de los mecanismos de posicionamiento en internet.
Durante su participación, explicó conceptos como AEO (Answer Engine Optimization), GEO (Generative Engine Optimization) y LLMO (Large Language Model Optimization), metodologías que buscan optimizar la presencia de marcas y contenidos dentro de plataformas impulsadas por inteligencia artificial.
Según señaló, la creciente adopción de herramientas generativas está modificando la lógica tradicional del descubrimiento digital. Mientras que el SEO se enfocó históricamente en posicionar sitios web dentro de motores de búsqueda, los nuevos modelos exigen que las marcas trabajen para convertirse en fuentes relevantes dentro de las respuestas que generan los sistemas de IA.
En este contexto, la visibilidad ya no depende únicamente de aparecer en los primeros resultados de búsqueda, sino también de ser reconocida como una referencia confiable por plataformas capaces de sintetizar información y ofrecer recomendaciones directamente a los usuarios.
Un desafío que involucra a toda la industria
Aunque cada exposición abordó dimensiones distintas del fenómeno, el segundo bloque del CAMP dejó en evidencia que la inteligencia artificial está transformando simultáneamente el marketing, el comportamiento de los consumidores y las reglas que determinan la visibilidad de las marcas.
Las empresas enfrentan un escenario donde comprender las nuevas tecnologías ya no es suficiente. También necesitan entender cómo estas están redefiniendo los procesos de descubrimiento, evaluación y decisión de compra de las personas.
En ese contexto, la capacidad para combinar estrategia, conocimiento del consumidor y adaptación tecnológica aparece como uno de los factores que marcarán la diferencia en los próximos años. La pregunta ya no es si la inteligencia artificial cambiará la forma en que las marcas se relacionan con sus audiencias, sino cómo lograrán mantenerse presentes en un ecosistema donde gran parte de esa relación comienza a construirse a través de algoritmos, asistentes inteligentes y motores generativos.









