La famosa compañía inmobiliaria de los Emiratos Árabes compartió un fragmento de su recordada campaña protagonizada por Terry Crews, en el que recrea una de las escenas más recordadas de “¿Y dónde están las rubias?” para promocionar su proyecto «Binghatti Aquarise».
El recordado actor de “¿Y dónde están las rubias?”, Terry Crews, se sumó a Binghatti el año pasado para promocionar su —entonces futuro— proyecto “Binghatti Aquarise”. Además de ser la imagen de la nueva edificación de la inmobiliaria, el también presentador de televisión adquirió una propiedad.
La compañía decidió revivir uno de los fragmentos más recordados de la campaña para anunciar que el proyecto ya se encuentra muy avanzado y está próximo a estar listo para entrega. El clip fue compartido en las redes sociales de la compañía y rápidamente ganó viralidad, superando los 2 millones de likes.
¿Por qué Binghatti revivió la escena de “¿Y dónde están las rubias?”?
Pese a que se trata de una campaña pasada, Binghatti volvió a compartir uno de los fragmentos de este spot protagonizado por Terry Crews debido a que su proyecto publicitado en este comercial está presentando nuevos avances. No se trata de una promoción hacia otra obra, sino que “Binghatti Aquarise” ya pasó a una nueva fase.
Además, este clip en específico es el momento con mayor poder de reconocimiento de toda la campaña. Y es que, en tan solo unos segundos, el público identifica a Terry Crews como Latrell y recuerda la icónica escena en el auto cantando “A Thousand Miles” de Vanessa Carlton.
Binghatti recurre a una de las estrategias más clásicas del marketing enfocada en explotar los activos creativos que ya demostraron funcionar. Así, en lugar de producir una nueva pieza, recupera un contenido con alto potencial de engagement para prolongar su vida útil, volver a generar interacciones y alcanzar tanto a quienes vieron su lanzamiento como a nuevas audiencias.

Una campaña para un público de alto poder adquisitivo
Si bien es cierto que esta campaña protagonizada por Terry Crews se publicó en las redes sociales de la compañía, esta es consciente de que no todo el público puede adquirir una propiedad en Binghatti Aquarise. Más allá de la referencia a una película de la cultura pop, su público objetivo es un segmento muy específico: inversionistas y compradores de alto poder adquisitivo.

Frente a este tipo de mercado, el éxito de una campaña no se mide por el volumen de personas alcanzadas, sino por su capacidad para generar deseo y atraer a los clientes adecuados. Pese a que la mayoría de personas que ven el comercial no podrían comprar una propiedad, la campaña incrementa el reconocimiento de la marca y fortalece su posicionamiento como desarrollador inmobiliario.
En el mercado inmobiliario de lujo, la compra suele estar impulsada por factores emocionales y aspiracionales tanto como por las características del inmueble. Más que vender metros cuadrados, Binghatti comercializó una experiencia, un estilo de vida y un símbolo de estatus.







