Tras el despido de un cartero de Australia Post por desviarse para comprar comida en KFC, la marca comenzó a enviar postales a sus propios restaurantes para que estas personas visitar sus sedes y canjear comida gratis.
La emblemática marca de comida rápida ha respondido con un ingenioso truco de marketing a un polémico despido de un trabajador en Australia. Y es que, tras la decisión de una empresa de correos por separar a un empleado por visitar uno de sus locales, KFC indicó que enviará postales canjeables de comida en sus locales.
El caso empezó cuando Australia Post optó por echar a un cartero verterano debido a que realizó un desvío no autorizado para comprar comida. Ante ello, la Comisión de Trabajo Justo de Australia respaldó la medida porque el trabajador tenía un historial de faltas laborales.
KFC se unió a la conversación de forma brillante

Considerando la molestia que generó dicho despido, KFC quiso sumarse a la conversación con una acción bastante insólita y que de cierta manera sortea una norma. Esto, ya que empezó a enviar postales a sus propios locales para que estas personas tengan una excusa justificada para consumir en sus tiendas dentro del horario laboral.
Es decir, se aprovechó la atención mediática que estaba generando el caso para desarrollar un contraataque publicitario humorístico, el cual “legaliza” el antojo de sus productos cuando los mensajeros se encuentran trabajando.
KFC emitió un comunicado para dar a conocer esta acción
Además, la acción, que fue ideada por la agencia Ogilvy Australia, incluyó un comunicado bastante peculiar difundido por la página oficial de Kentucky. En este, la marca indicó que para garantizar que las futuras visitas de los carteros sean por “asuntos oficiales”, se estaría enviando de inmediato gran cantidad de postales muy urgentes y dirigidas a sus establecimientos.
Por otro lado, las cartas que enviaron no fueron las convencionales. Se elaboró una postal especial, la cual estaba brandeada (tenía la tipografía, colores y hasta el logo de KFC) y que se dirigía a estos trabajadores de una forma cordial, como si fuera un invitado especial. Incluso, en parte del texto decía “Ahora tienes una razón genuina para pasar por aquí”, colocando esto como un mensaje personal y no una comunicación publicitaria.
El director de relaciones públicas e influencia para el consumidor de Ogilvy Australia, James Curtis, comentó para LBB que esta idea convirtió el mismo escenario que terminó en despido en una divertida travesura de marca.
KFC Australia vuelve a destacar en el markteting
Cabe resaltar que esta iniciativa llega tras un mes de otra bizarra campaña realizada por KFC Australia. En ese oportunidad, la cadena lanzó un extravagante spot donde un joven bailaba en una pista de hielo – escondida en sus locales – con una peculiar compañía: una pierna de pollo tamaño humano.







