Historias de marcas. Las icónicas galletas, elaboradas por la empresa Olbal, nacieron en Trujillo en 1966 y llegaron a Lima a finales de los años sesenta, donde comenzaron a consolidarse como un producto tradicional a nivel nacional.
Todo empezó hace 57 años (1966) en la ciudad de la eterna primavera, Trujillo, cuando una familia comenzó a preparar galletas dulces a base de harina de trigo. Tres años después, los emprendedores llegaron a Lima y se instalaron en el distrito de San Juan de Lurigancho, donde establecieron su fábrica, así fue como laempresa galletera Olbal llegó a la capital de nuestro país, compañía que elabora las galletas Chaplin.
Estos dulces hechos de harina de trigo, azúcar, manteca vegetal, bicarbonato de sodio y otros ingredientes llevan el nombre de un reconocido comediante inglés y símbolo del cine mudo, dicho título se adquirió en 1983, cuando un empresario japonés le vendió el nombre de la marca a la familia trujillana.
Ahora la empresa se encuentra ubicada en laCalle los Talladores en el distrito de Ate Vitarte y espera seguir elaborando las galletas con el sabor y la calidad que los caracteriza, según su visión, pues el producto sigue siendo elaborado a mano, importante valor de diferenciación de la marca con el que esperan crecer a nivel nacional e internacional.
Galletas Chaplin está presente en bodegas, en los pequeños puestos de golosinas que se ubican junto a los paraderos y en las bolsas de los ambulantes que suben diariamente a los buses de transporte público, pero desde hace un par de años ya se venden en Tambo.
Publicidad y marketing:
El logo actual de la marca es la imagen de cuerpo completo de Charles Chaplin con una estrella amarilla de fondo, detrás de esto aparece una versión extendida del característico sombrero del comediante.
Asimismo, en el empaque se presentan dos frases “Las auténticas galletas con nuestro sabor tradicional” y “Crocantes y doraditas”.
No hay evidencias de alguna campaña publicitaria de la marca, pero en el 2015 Galletas Chaplin realizó “Imposible de olvidar”, una iniciativa digital por medio de su página de Facebook en la que se intentaba rememorar películas, series o productos que se vendían a finales del siglo pasado. Por medio de 16 post, la marca compartió imágenes de topollito, trompos y series como “La pequeña maravilla” y “Brigada A”.







