Mercado Negro entrevistó a Miluska Horna, coordinadora académica de la carrera de Marketing Digital Analítico en TECSUP, quien detalló que la optimización para motores generativos se consolida como la vía real para mantener visibilidad y conversión en 2026.
Durante décadas, el SEO (Posicionamiento en buscadores) dominó las estrategias digitales de las marcas. En ese sentido, las estrategias dedicadas a optimizar el contenido para que aparezca en los primeros resultados de los buscadores ocuparon el eje del marketing digital.
Bajo ese sistema, el tráfico web dependía en gran medida de la visibilidad orgánica en buscadores tradicionales. Esto convirtió al SEO en una herramienta central para ecommerce, medios y generación de leads.
No obstante, con la masificación del uso de los chatbots de inteligencia artificial (IA), el usuario ya no suele navegar entre enlaces, sino que recibe respuestas sintetizadas directamente por motores generativos. Entonces, nació el concepto de GEO (Optimización de Motores Generativos), que busca optimizar contenido no solo para ser indexado, sino para ser citado, interpretado y usado como fuente por ChatGPT, Gemini, entre otros.
La evolución del SEO al GEO
Miluska Horna, coordinadora académica de la carrera de Marketing Digital Analítico en TECSUP, sostiene que la evolución del SEO al GEO parte de la confianza. “Los usuarios digitales ya no se dejan llevar por lo que encuentra en buscadores comunes al momento de realizar una contra. La dinámica ha cambiado y, hoy en día, prefieren preguntarle al chatbot de IA que usen. De hecho, les genera más credibilidad la información que brindan estos motores generativos”, comenta.
Ello significa que la figura cambia hacia un modelo híbrido: el SEO no desaparece, pero pierde exclusividad como canal dominante de descubrimiento. Las marcas ahora deben optimizar para ecosistemas donde el contenido necesita ser semánticamente claro, confiable, estructurado y entrenable para modelos de IA.
“Las marcas deben trabajar, en general, un contenido que sea más profundo, más atractivo. Actualmente, los usuarios también valoran la reputación de las compañías, por lo que estas deben potenciar ese ámbito desde el lado estratégico del marketing”, explica Horna.
Esto quiere decir que mientras más confianza y más completo sea el ecosistema digital de las marcas, van a poder figurar mejor posicionados en los buscadores impulsados por IA. “Hoy en día, más de 2.000 millones de usuarios interactúan con la IA y, para fines del 2026, el 25% de las búsquedas tradicionales va a desaparecer. También, se estima que para el 2028 el 50% de las búsquedas van a ser generativas”, grafica Horna.
¿Cómo aparecer en los primeros resultados?
“La IA va a mostrar dentro de los primeros resultados de búsqueda a las marcas que tengan coherencia en su contenido, buena reputación, claridad en la información y sigan una estrategia omnicanal”, resume Horna.
Desde el lado analítico de la data en marketing digital, Horna diagnostica que la tendencia del GEO está en apogeo; y que el SEO, por el contrario, va a ir disminuyendo. “Antes, el cliente buscaba información de la marca y pensaba en la compra en el proceso. Ahora, gracias a la IA, la decisión de compra es mucho más rápida para los consumidores”, acota la especialista.








